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Sepa quien es el comisionado de DDHH de la ONU que cuestiona nulidad de la Ley de Amnistía
jueves, 10 de agosto 2017
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El actual Alto Comisionado de Naciones Unidas para los derechos humanos, el príncipe jordano Zeid Ra’ad Al Hussein, que hoy expresó críticas a la decisión del Tribunal Supremo de Justicia, que declaró la inconstitucionalidad de la Ley de Amnistía, ha mantenido a lo largo de los años estrechos nexos con representantes opositores en Venezuela.

 

El contacto más cercano lo tiene con Diego Arria, un dirigente opositor fugitivo y exembajador de Venezuela en la ONU, ya que ambos han integrado el consejo de asesores (International Advisory Board) del International Center for Ethics, Justice and Public Life de la Universidad Brandeis, una casa de estudios ubicada en Massachusetts (EE.UU.) y financiada por fundaciones de origen judío y calificadas como sionistas.

 

Asimismo Al Hussein fue oficial de asuntos políticos en la Fuerza de Protección de las Naciones Unidas (UNPROFOR), en la ex Yugoslavia, de febrero de 1994 a febrero de 1996 mientras que Arria encabezó la misión del Consejo de Seguridad de la ONU durante la misma confrontación.

 

Ambos han participado posteriormente en foros internacionales refiriendo sus experiencias en el conflicto, y en 2005 actuaron como panelistas en una mesa de debate con motivo del décimo aniversario de la masacre de Srebrenica. En la actividad también intervino la académica estadounidense Samantha Power, actual embajadora de su país en Naciones Unidas, quien ha expresado posturas contra Venezuela.

 

Estos nexos podrían explicar los reiterados señalamientos del funcionario de la diplomacia multilateral, sobre un supuesto “deterioro de la situación de los derechos humanos en Venezuela, particularmente las duras respuestas del Gobierno a las críticas y a expresiones pacíficas de discrepancia”, tal como afirmó en marzo de 2015 desde Ginebra.

 

Asimismo supondría que Arria ha sido el enlace que ha facilitado los dos encuentros de la empresaria Lilian Tintori con Al Husseín, el de hoy como el de octubre de 2014.

 

Un príncipe en la ONU

 

Zeid Ra’ad Al Hussein es miembro de la dinastía hachemita que gobierna Jordania. Nació en Amman en 1964 y es hijo del príncipe Ra’ad bin Zeid, primo de los monarcas jordanos (además de miembro de las casas reales de Irak y Siria) y de la sueca Margaretha Inga Elisabeth Lind.

 

Su educación, como la de su padre, transcurrió en Gran Bretaña, donde fue alumno de Reed’s School, un colegio con estrechos lazos con la realeza de ese país y patrocinado actualmente por la Reina Isabel II, quien la ha visitado en 2007 y 2014.

 

Luego cursó estudios de administración en la estadounidense Universidad John Hopkins, y posteriormente un Ph.D en Christ’s College, Cambridge, Gran Bretaña, en 1993.

 

En 1989 asumió funciones de oficial de la Policía del Desierto (sucesora de la colonial Legión Árabe), en Jordania.

 

En 1994 se integró a la fuerza de la ONU que intervenía en el conflicto de la ex Yugoeslavia, con lo que inició una prolongada carrera en la diplomacia multilateral y en la de su propio país.

 

Fue representante de Jordania en la ONU desde 1996, primero como adjunto, y embajador de su país en EEUU, entre 2007 y 2010. Luego volvió a la ONU.

 

Durante esos años tuvo una destacada actuación en la conformación de las instancias de justicia penal internacional que tuvieron a su cargo las sanciones a los responsables de crímenes de lesa humanidad en Serbia, Congo y Liberia.

 

Finalmente en enero de 2014 fue nombrado presidente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Y en junio de ese mismo año el Secretario General, Ban Ki-Moon, lo postuló para reemplazar a la sudafricana Navi PIllay, como Alto Comisionado de Derechos Humanos de la organización, y ratificado por los 193 estados miembros.

 

La fórmula Arria y las masacres en la exYugoeslavia

 

En 1989, con el regreso al poder de Carlos Andrés Pérez, Arria es designado embajador de Venezuela en la ONU. Allí se convirtió en 1992 en presidente del Consejo de Seguridad y le correspondió participar en una misión de ese organismo en el conflicto de la ex Yugoeslavia.
En ese escenario conoció y compartió con el príncipe jordano que actuaba como oficial político de las Fuerzas de Protección de la ONU, las mismas que no pudieron evitar la masacre de Srebrenica (que costó la vida a unos 8 mil hombres musulmanes) en julio de 1995, luego de que el propio organismo declarara como segura la ciudad.

 

Ese nexo entre Arria y Zeid se ve ratificado en el tiempo toda vez que ambos se convierten en funcionarios de la ONU en torno al mismo tema de las sanciones penales internacionales para los responsables de los crímenes de guerra en la extinta federación de Estados europeos.

 

El venezolano terminó como en asesor especial del secretario general de la ONU, el ghanés Kofi Annan, que ocupó el cargo entre 1997 y 2006.

 

En 2005, con motivo del décimo aniversario de Srebrenica, Arria y Zeid fueron los panelistas estelares de un debate organizado por el departamento de Operaciones de Paz, en el auditorio Dag Hammarskjöld, en Nueva York, entre 12:30 y 2:00 pm del 7 de julio.

 

También los acompañó la actual embajadora de EE.UU. en la ONU, Samantha Power, quien en 1995 fue reportera para New Republic en Bosnia.

 

Ella en 2002 ganaría el Premio Pulitzer por “A Problem from Hell”: America and the Age of Genocide, una sustentada defensa del intervencionismo de los Estados Unidos en conflictos de otras naciones, alegando razones morales.

 

Posteriormente, hace menos de dos años, se encuentra a Arria y a Zeid sentados en la International Advisory Board (un grupo de consultores internacionales) del The International Center for Ethics, Justice and Public Life de la Universidad de Brandeis.

 

Arria aparece en fotos, notas y publicaciones del centro a lo largo de varios años. Mientras que Zeid figura en notas y en comunicaciones a nombre del grupo de consultores al menos en 2013 y 2014. De hecho, su designación como Alto Comisionado de DDHH es saludado efusivamente y con foto en la página web.

 

Se trata de un centro de pensamiento en políticas públicas que pertenece a una universidad localizada en el estado de Massachusetts, muy cerca de Boston, y que es creación de grupos de influencia judíos y en algunos casos señalados como sionistas.

 

Su principal impulsor fue el rabino Israel Goldstein, abierto partidario del sionismo.

 

Y el propio Centro fue creado gracias a una generosa donación de Abraham Feinberg, un influyente lobbista que fue pieza fundamental en la búsqueda de fondos para dotar de armas, incluyendo la bomba atómica, al estado de Israel, según documentos del FBI revelados gracias al Freedom of Information Act.

 

Otros financistas actuales son David Berg Foundation (establecida por un abogado y empresario inmobiliario judío), Coca-Cola Foundation y Ford Foundation.

 

(La Tabla)

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