Apenas fue anunciada la aprobación del protocolo de adhesión de la República Bolivariana de Venezuela como miembro pleno del Mercado Común del Sur (Mercosur) en la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de este organismo regional que se desarrolló en Mendoza, Argentina, el presidente venezolano Hugo Chávez celebró la decisión en un contacto teelfónico con la cadena Telesur.
Chávez dijo que se trataba de "un día histórico digno de celebrar, de una lección de ética y política verdadera a la dictadura burguesa, a ese duro enclave autoritario que no tiene ningún código de ética y que siempre se opuso al ingreso de Venezuela al Mercosur, el mismo enclave dictatorial que dio el golpe de Estado parlamentario al presidente paraguayo Fernando Lugo, después de un juicio sumarísimo y sin garantía del debido proceso".
Además de ser una derrota al imperialismo y sus pretensiones desestabilizadoras, el líder de la revolución bolivariana consideró que la entrada de Venezuela al Mercosur es "un ganar para todos". Ahora podemos decir que el bloque llegará al Mar Caribe, abarcará las tres más importantes cuencas del continente: la del Río de la Plata, la del Amazonas y la del Río Orinoco. Además ocupará más de 12 millones de kilómetros cuadrados de extensión (desde el Atlántico sur hasta los límites con Cuba), tendrá un Producto Interno Bruto de 2,5 millones de millones de dólares y será la reserva más grande de hidrocarburos, gas y agua del mundo.
Este logro permitirá consolidar el fortalecimiento del organismo, que había entrado en un proceso de debilitamiento peligroso, hasta que derrotó el ALCA imperial. Venezuela pasa a ocupar un lugar que sabrá dignificar en beneficio de la unión suramericana.
Recordó algunas viejas reflexiones del líder cubano Fidel Castro Ruz y expresó que Latinoamérica es el epicentro de una gran revolución democrática en pleno desarrollo, ahora de fortalecen los mecanismos de unión para convertirla en una zona de paz y desarrollo integral. “Convertir nuestra unidad es el mejor escudo que garantizará la eternidad de las nacientes Repúblicas”, concluyó el presidente Chávez haciendo referencia al ideario bolivariano.
Más tarde el Jefe de Estado, en Consejo de Ministros desarrollado en el Palacio de Miraflores, definió el triunfo como "una victoria de cien batallas y de mucha gente como Lula y Néstor Kirchner, gracias a la paciencia estratégica que hemos tenido contra un duro enclave autoritario heredero de los más oscuros tiempos de Stroessner y de las más feroces dictaduras".