El diario Nuevo Herald de Miami reseñó este martes el enfrentamiento entre Rafael Poleo, dueño y editor de El Nuevo País, y Teodoro Petkoff, jefe del vespertino Tal Cual. El periodista del mayamero periódico encargado de reseñar informaciones contra Venezuela, Antonio María Delgado, escribió esta vez que el conflicto entre Poleo y Petkoff "resucitó nuevamente las dudas sobre la transparencia de las venideras elecciones presidenciales de la nación sudamericana, con las partes en desacuerdo sobre si existen las garantías para hacer respetar el voto".
La oposición en una ocasión ya boicoteó los comicios parlamentarios y retiraron a sus candidatos en 2005, alegando que no confiaban en la autoridad electoral; que actualmente cuenta con un equipo de técnicos por parte de la Mesa de Unidad Democrática, que examinan el sistema y el proceso electoral. A dos meses de los comicios tal equipo no ha encontrado posibilidades de que algún sector pueda forjar los resultados.
Poleo publica desde hace semanas comentarios sobre supuestas vulnerabilidades del sistema electoral. Los informes se los encarga en Miami, el ex general Carlos Julio Peñaloza, quien sostiene que la oposición ni siquiera está en capacidad de asegurar que la elección esté libre de fraude.
“El comandante de la OSA (Oposición Sumisa) es Teodoro Petkoff. No conozco sus motivos o razones, pero no puedo presumir que sean malvados, no actuó por presunciones. Puede que una astucia superior a la suya lo convenciera y así lo manipula. El hecho es que desde hace una década su principal actividad ha sido sembrar en la oposición la idea de que la derrota es inevitable y debemos aceptarla”, escribió Poleo.
Poleo criticó el peso de Petkoff en la presente campaña y en la anterior, “más que cualquier otra persona incluido el propio Capriles”. Petkoff respondió: “Supongo que lo dice por lo que es él, un irresponsable y un ‘cazador de güiros’ (sic). En la práctica, si uno no lo conociera, diría que Chávez le está pagando. Es un personaje que lastimosamente, con una pluma tan buena, se pone al servicio de las causas más necias y contrarias a toda sensatez”.
El editor de Nuevo País opina que las máquinas captahuellas intimidan al elector opuesto a Chávez y “lo que el 'aparato' debe hacer es salir a tomar medidas y la principal medida es repudiar el captahuellas. La oposición debe protestar, y allí poner al Gobierno en evidencia”.
“Lo más torpe que se puede hacer es tratar de ocultar eso cuando las encuestas indican que más del 60% de la gente considera que habrá fraude, en mayor o menor medida, y temen a las captahuellas como un mecanismo para saber por quien votó la gente”, opinó Poleo.