EEUU se está convirtiendo en uno de los países más pobres del planeta. Sin embargo, las burbujas financieras y el emporio mundial de los medios de comunicación, han tratado de ocultarlo.
El capitalismo especulativo, consumista y depredador impuesto por Estados Unidos es definitivamente insostenible. La deuda pública de este país superará su PIB
nacional. Sólo en administración de Obama la deuda de este país aumento 5,29
billones de dólares.
El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos elevó sus proyecciones referidas a la deuda de ese país, gracias a que los ingresos por concepto de impuestos fueron menores a los esperados, hubo mayores desembolsos de dinero público.
Datos de esta entidad y del propio FMI, anuncian que para septiembre de este año, mes en el que finaliza el año fiscal, la deuda se ubicará en 15.476 billones de dólares, que equivale al 107 % del PIB de esta nación, será la primera vez que esto suceda desde la Segunda Guerra Mundial.
Son datos y declaraciones extraídas de los mismos nichos institucionales que pregonan, aplican e imponen la instauración de las medidas más férreas del capitalismo. A finales de julio pasado, el economista jefe del FMI, Olivier Blanchard, declaraba ante el diario francés Les Echos que “la crisis ha revelado que nosotros (zona Euro) vamos desde el 60 hasta el 100 % (del PIB) rápidamente. Eso es cierto para la zona euro, pero no exclusivo”, y subrayó que “la situación de Estados Unidos y Japón a este respecto es tan mala o incluso peor”.
Y es que el déficit y la desaceleración de la economía es un tema estructural de los Estados Unidos. Desde el 2001 a la fecha se han aprobado 13 veces el aumento del límite de la deuda, que según datos de la Oficina de Gestión y Presupuesto de ese país (OMB, por siglas en inglés) ha significado un aumento de 10,4 billones de dólares en acumulación de deuda.
Por su parte, la Oficina para el Presupuesto del Congreso de Estados Unidos (CBO, por sus siglas en inglés), informó que la administración Obama ha tenido los cuatro ejercicios presupuestales con un déficit superior a un billón de dólares. En 2006, según informe del FMI, la deuda pública era de 11 billones de dólares.
El hoyo en el que se encuentra la sociedad estadounidense, es que basa su dinamismo en el consumismo y al gasto por encima de lo que se posee y produce, desde ciudadanos hasta grandes corporaciones y el Estado nacional, financiando el déficit con préstamos. Por ello, a pesar de tener su propia y única máquina de hacer billetes verdes, el imperialismo decide por naturaleza, expandir su influencia y control a sangre, fuego y diplomacia sucia para evitar lo más posible tener que recurrir a la imprenta de dólares y todo lo perjudicial que ello conlleva como medida estructural.
Por todo esto y seguramente por mucho más, no es de extrañar que los perros de la guerra estén desesperados por adueñarse económica, política y espacialmente de vastas y ricas zonas foráneas para reactivar su propia economía y apropiarse de recursos naturales estratégicos a fin de que les salga más barato y menos riesgoso mantener el estilo de sociedad que tiene este país.
“Sólo si la economía florece”, ha anunciado Obama en una suerte de promesa electoral condicionada, sobre la expectativa de que el crecimiento económico de Estados Unidos supere para 2013 su abismal deuda. Las expectativas son nulas. Estados Unidos se está convirtiendo en uno de los países más pobres del planeta, sin embargo, las burbujas financieras y el emporio mundial de los medios de comunicación que se hallan a su servicio, han tratado de ocultarlo.