Las noches del este martes 18 y miércoles 19 de enero el asteroide 7482 (1994 PC1), considerado potencialmente peligroso, pasará a 1,9 millones de kilómetros de la Tierra. Su movimiento podrá seguirse con telescopios medianos y cartas celestes.

«El asteroide es de tipo Apolo y pertenece a la categoría de potencialmente peligrosos por dos razones: Primero, porque mide más de 150 metros, en torno a un kilómetro. Segundo,  porque su órbita lo acerca en ocasiones a una distancia mínima con nuestro planeta inferior a 0,05 Unidades Astronómicas», explica a La Vanguardia Josep Maria Trigo, profesor de investigación y jefe del Grupo de meteoritos, cuerpos menores y ciencias planetarias del Instituto de Ciencias del Espacio (ICE, CSIC-IEEC).

«Al poseer un diámetro próximo al kilómetro tenemos un objeto de un potencial destructivo enorme, capaz de producir una catástrofe a escala regional o incluso global; en función de la geometría y velocidad de incidencia, composición y consistencia del asteroide», comenta Trigo.

7482 (1994 PC1) fue descubierto en 1994 desde el Observatorio de Siding Spring por Robert McNaught, «famoso también por descubrir cometas», explica Trigo. Aunque pase cerca de la Tierra, a 1,9 millones de kilómetros, no chocará con ella.

Tanto la Tierra como 7482 (1994 PC1) orbitan el Sol. De hecho, el asteroide tarda 572 días aproximadamente en dar una vuelta al astro Rey, contra los 365 días que tarda la Tierra. Que desde la Tierra este asteroide pueda verse depende de las posiciones relativas de ambos astros entre sí. La distancia mínima que podría alcanzar el asteroide en su órbita respecto a la nuestra es de 0,00055 unidades astronómicas, el equivalente a unos 83.000 kilómetros, según la base de datos NEODyS2.

Aún así, no se prevé que pueda estrellarse contra la Tierra en los próximos dos siglos. La próxima vez que pase tan cerca de la Tierra como esta semana será el 18 de enero de 2105.

Cómo verlo

«En su aproximación a la Tierra el asteroide comenzará a verse en el hemisferio Sur y, por tanto, no será visible en nuestras latitudes hasta la noche del 18 a 19 de enero», comenta Trigo. «Justo esa noche alcanzará la máxima aproximación, con una magnitud 10, por lo que será sólo observable con telescopios, y dada su aparente debilidad habrá que planificar su paso en cartas celestes para conseguirlo», añade el investigador.

7482 (1994 PC1) podrá verse en telescopios medianos a partir de 15 a 20 centímetros de diámetro durante algo más de dos semanas, «aunque no será fácil, su seguimiento ha de hacerse con una carta celeste detallando su movimiento entre las estrellas», explica Trigo, quien sigue este tipo de astros con el telescopio Joan Oró del Observatorio del Montsec, en Catalunya.

(La Vanguardia)

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