Una investigación impulsada por los Institutos Nacionales de Salud Estadounidenses (NIH) concluye que la vacunación de la covid-19 tiene un impacto en el ciclo menstrual, si bien este es muy limitado. Según ese estudio, una dosis de la vacuna de covid-19 puede alargar en un día el ciclo menstrual (el tiempo entre sangrados) durante un solo ciclo, algo que consideran dentro del rango de variabilidad normal. No influye en el número de días con sangrado. Así lo han visto al comparar a mujeres vacunadas con otras que no lo estaban, tal como exponen en ‘Obstetrics & Gynecology’.

No obstante, los investigadores de este trabajo reconocen que será necesaria más investigación para determinar si la vacuna de la covid puede influir potencialmente en otros efectos del ciclo, como síntomas asociados (dolor, cambios de humor, etc) y las características del sangrado.

Los investigadores, encabezados por Alison Edelman, profesora en la Universidad Oregon Health & Science, en Portland, evaluaron 23.754 ciclos menstruales de 3.959 mujeres (de ellas, 2.403 estaban vacunadas). La mayoría de las mujeres recibieron las vacunas de ARNm (Pfizer-BioNTech y Moderna). El cambio en el ciclo que atribuyen a la vacunación de covid (apenas un día de variación en el ciclo) «no es clínicamente significativo», destacan.

Entre las mujeres que recibieron las dos dosis de la vacuna dentro del mismo ciclo menstrual (358 vacunadas) se registró un aumento mayor en la duración del ciclo de dos días de promedio. Un 10% de estas mujeres experimentaron un cambio en la duración del ciclo de ocho días o más, si bien esa variación se atenuó en los dos ciclos menstruales que siguieron a la vacunación. Los autores puntualizan que la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia clasifica una variación en la duración del ciclo como normal si es menor de ocho días.

«Es tranquilizador que el estudio haya encontrado solo un pequeño cambio menstrual temporal en las mujeres», afirma Diana W. Bianchi, directora del Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano (NICHD) Eunice Kennedy Shriver de los NIH. «Estos resultados brindan, por primera vez, la oportunidad de asesorar a las mujeres sobre qué esperar de la vacunación de la covid-19 para que puedan planificar en consecuencia».

Para llevar a cabo este trabajo, los investigadores recurrieron a una app de seguimiento de la fertilidad, con la que las usuarias aportan datos sobre su temperatura y ciclos menstruales. Estudiaron tres ciclos menstruales consecutivos a la vacunación, incluido el ciclo o los ciclos en los que se administraron las dosis. Los datos se compararon con los de seis ciclos consecutivos de personas no vacunadas.

«Las vacunas de ARNm crean una fuerte respuesta inmune o estresante, que podría afectar temporalmente el eje hipotalámico-pituitario-ovárico si llega a sincronizarse. Nuestros hallazgos en los individuos que recibieron dos dosis en un solo ciclo apoyan esta hipótesis», escriben estos científicos.

El tiempo del ciclo menstrual está regulado por dicho eje, que puede verse afectado por factores estresantes exógenos. Con las pautas de las dos vacunas de ARNm (21 días para la de Pfizer y 28 para la de Moderna), una persona que recibiera dos dosis en un solo ciclo habría recibido una en la inicio de la fase folicular. Esta fase, con la maduración del folículo, influye en la variabilidad de la duración del ciclos, explican los autores, quienes recuerdan que una enfermedad aguda grave como la covid-19 «podría ser catastrófica para la función del eje hipotalámico-pituitario-ovárico, a veces de forma permanente».

En el estudio no se observaron cambios en el ciclo menstrual de personas no vacunadas, por lo que descartan que sus resultados se expliquen «por el estrés pandémico generalizado, porque nuestro grupo de control no vacunado no vio cambios en un período de tiempo similar».

(El Mundo)

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