“No es ningún secreto que China ha estado invirtiendo recursos en América del Sur este siglo, socavando el dominio histórico de EEUU y convirtiéndose en el socio comercial número uno del continente”, indicó el portal estadounidense Bloomberg en un artículo publicado el jueves. 

El informe dice que, si bien el enfoque internacional se ha centrado en los últimos años en la presencia de las empresas de China en África y Asia, lo que ha pasado mayormente desapercibido es un cambio importante en el enfoque del gigante asiático hacia América del Sur, donde ha adoptado un enfoque local para “expandirse y fortalecer su control financiero”. 

Para lograr este objetivo, China y sus empresas, no se han centrado en los líderes nacionales del hemisferio sino han construido relaciones con esta región desde cero enfocándose en los gobiernos locales, explica la nota. 

América Latina ha sido durante mucho tiempo un foco de grandes potencias. En los siglos XV y XVI, España y Portugal dividieron la región para la explotación colonial. Después de que las revoluciones nacionales del siglo XIX crearan Estados independientes, Washington promulgó la Doctrina Monroe, para convertir el hemisferio occidental de la Tierra como la esfera de influencia de Washington. Hasta bien entrada la década de 1980, Washington apoyó golpes de Estado y envió tropas a los vecinos soberanos del sur.  Sin embargo, esta interferencia inspiró resentimiento antiestadounidense, creando una apertura para China. 

Durante las últimas dos décadas, mientras EEUU estaba sumido en las guerras en Afganistán e Irak, China se movía hacia el hemisferio occidental con una velocidad excepcional, así como con fuerza financiera y política. Gran parte de la inversión de China comenzó a principios de siglo durante la llamada Marea Rosa (giro hacia la izquierda), cuando los partidos de izquierda llegaron al poder en Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador y Venezuela. 

De esta manera, China ha comprado tanto cobre, carne de cerdo y soja, y ha construido tantas carreteras, trenes, redes eléctricas y puentes, que ha superado a EEUU como el mayor socio comercial de América del Sur y ahora es el mayor comerciante individual con Brasil, Chile, y Perú. 

Desde 2012, el presidente chino, Xi Jinping, ha visitado América Latina 11 veces. Esto mientras durante sus dos mandatos, el expresidente de Estados Unidos, Barack Obama, estuvo allí 12; Donald Trump fue una vez y el actual mandatario norteamericano Joe Biden no visitó la región después de un año en el cargo. 

De acuerdo con el artículo, China recalca que su presencia en la zona está únicamente para hacer negocios y para ofrecer tratos que otros no ofrecen, por eso este enfoque parece menos intervencionista y más difícil de contrarrestar para Estados Unidos. 

El artículo explica por qué Estados Unidos tendrá dificultades para superar a China. En este sentido, enumera algunos intentos de Washington para contrarrestar a China al prestar millones de dólares a los Gobiernos y alertar sobre seguridad nacional y otras alternativas que no han podido desalentar a los gobiernos de comerciar con Pekín. 

(HispanTV)