Serguéi Lavrov, el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, declaró que es inaceptable para Rusia que las armas nucleares de EEUU estén en Europa, y añadió que es hora de devolverlas a casa.

«Es inaceptable para nosotros que, contrariamente a las disposiciones fundamentales del Tratado sobre la no Proliferación Nuclear, las armas nucleares estadounidenses todavía se encuentran en el territorio de varios países europeos. (…) Ya es hora de que las armas nucleares estadounidenses se retiren y la infraestructura asociada en Europa se desmantele por completo», apuntó.

En las circunstancias actuales hay que hacer todo lo posible para evitar una nueva carrera armamentística, Rusia pide a EEUU y a sus aliados que se sumen a una moratoria del despliegue de misiles de corte y medio alcance en Europa, declaró el canciller.

Dijo también que Rusia estaba dispuesta a trabajar con Estados Unidos en cuestiones de estabilidad estratégica.

Lavrov también recordó que en 2021 fue prolongado por cinco años el Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START III) e iniciado un diálogo integral sobre estabilidad estratégica, cuyo objetivo principal es «sentar las bases para futuras medidas de control de armamentos y reducción de riesgos».

«Estamos dispuestos a trabajar juntos para igualar el nivel de seguridad, teniendo en cuenta todos los factores de estabilidad estratégica», concluyó.

Además, añadió que Rusia hace lo posible para evitar que Ucrania tenga armas nucleares.

«Rusia como miembro responsable de la comunidad internacional, que está comprometido con sus obligaciones de no proliferación de armas de destrucción masiva, toma todas las medidas necesarias para no permitir que en Ucrania aparezcan armas nucleares y las respectivas tecnologías», dijo.

El canciller ruso agregó que espera que todo el mundo esté consciente de la necesidad de solucionar el problema.

Lavrov señaló que las declaraciones de Kiev sobre armas nucleares no son una bravuconería sin fundamento, desde su punto de vista, Ucrania dispone de tecnologías nucleares soviéticas y de posibilidades de recibir estas armas.

«Hoy en día los peligros que representa el régimen de Zelenski para los países vecinos y para la seguridad internacional en general aumentaron considerablemente después de que las autoridades basadas en Kiev comenzaron juegos peligrosos relativos a los planes de adquirir sus propias armas nucleares», resumió.

Además, el ministro declaró que la Unión Europea (UE) eligió el camino de las sanciones ilegítimas y no el diálogo con Rusia.

«Al haber elegido el camino de las sanciones ilegítimas unilaterales, los países de la UE intentan eludir el diálogo cara a cara y los contactos directos llamados a encontrar soluciones políticas a los agudos problemas internacionales», enfatizó.

Lavrov destacó que la situación que atraviesa Ucrania es el resultado de la connivencia entre los países occidentales y el régimen criminal de Kiev.

El 21 de febrero, Rusia reconoció la independencia de Donetsk y Lugansk. Las dos territorios se independizaron de Ucrania en mayo de 2014 tras desconocer a las nuevas autoridades que resultaron del golpe de Estado producido en Kiev y desde entonces no cesa el conflicto entre el Gobierno central y los dos territorios.

El presidente ruso, Vladímir Putin, durante una alocución televisada el 24 de febrero por la mañana, anunció el lanzamiento de «una operación militar especial» en el territorio de Ucrania alegando que las Repúblicas Populares de Donetsk (RPD) y Lugansk (RPL), ya reconocidas por Rusia como Estados soberanos, solicitaron la ayuda miliar en virtud de los recién firmados tratados de amistad y asistencia recíproca, frente a lo que califican como agresión por parte de Kiev.

Putin afirmó que uno de los objetivos de Rusia es lograr «la desmilitarización y la desnazificación de Ucrania». También amenazó con llevar al juicio a los autores de «numerosos crímenes sangrientos contra civiles». El mandatario ruso pidió a uniformados y civiles en Ucrania que no opongan resistencia a esa operación, y advirtió de que Rusia responderá de inmediato a cualquier fuerza externa que le amenace o se ponga en su camino.

Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso aseguró que los ataques militares no van dirigidos contra ciudades ucranianas ni ponen en peligro a la población civil sino que buscan inutilizar la infraestructura bélica.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, anunció la imposición de la ley marcial en todo el territorio nacional.

Numerosos países ya condenaron la intervención militar de Rusia en Ucrania.

El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, pidió al presidente Putin «en nombre de la humanidad, retirar las tropas a Rusia» y «no permitir que en Europa comience lo que podría ser la peor guerra desde comienzos del siglo».

(Sputniknews)

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