Ucrania bombardeó un puesto de control fronterizo, situado en la región rusa de Kursk, no hubo víctimas, declaró el gobernador de ese territorio, Román Starovoit. 

«Hoy [23 de abril] fue bombardeado nuevamente por Ucrania, con la ayuda de morteros, un puesto de control en la frontera, situado en el distrito de Glushkov de la región de Kursk. Como resultado, se incendió el edificio de Rosseljoznadzor [el Servicio de Control Veterinario y Fitosanitario de Rusia]. Nuestros guardias fronterizos y los militares mantienen la situación bajo control. No hubo heridos ni muertos», escribió Starovoit en su canal Telegram. 

Esto no es el primer ataque de este tipo. El pasado 5 de abril, los guardias fronterizos de la región de Kursk sufrieron un ataque con morteros desde Ucrania. 

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, anunció el 24 de febrero el lanzamiento de una operación militar especial para detener el «genocidio» ucraniano contra Donetsk y Lugansk, dos repúblicas reconocidas previamente como Estados soberanos. 

Uno de los objetivos fundamentales de esa operación, subrayó el mandatario ruso, es «la desmilitarización y la desnazificación» de Ucrania, en alusión a los batallones nacionalistas Azov, Aidar y otros que operan en ese país. 

Según el Ministerio de Defensa ruso, los ataques militares no están dirigidos contra instalaciones civiles, sino que buscan inutilizar la infraestructura bélica de Ucrania. 

(Sputnik) 

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