El Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) condenó el lunes el asesinato del firmante de paz y líder colombiano Ronald Rojas, conocido en las FARC-EP como Ramiro Durán, en Palermo, Huila.

Se presume que el también excombatiente colombiano fue atacado por un francotirador cuando estaba en su vivienda con familiares y, aunque fue trasladado a un hospital, falleció por la gravedad de las heridas.

El jefe de la Misión de la ONU en Colombia y representante especial del Secretario General en Colombia lamentó la muerte de este líder comprometido con la reintegración social y llamó a “reforzar la seguridad de excombatientes y líderes de paz”.

En tanto, el Partido Comunes del Colombia subrayó la “sistematicidad de estos hechos que obedecen a un plan premeditado del gobierno saliente, que se dedicó durante cuatro años a sabotear e incumplir Acuerdos de Paz”.

Ronald Rojas es el firmante número 321 asesinado desde la firma del Acuerdo y el 22 en 2022, razón que demuestra la estigmatización y la falta de condiciones de seguridad que sufren los exguerrilleros.

En Palermo, Huila actúan por tercerización fuerzas de carácter local que incentivan el ambiente violento y de persecución en la zona.

A pocos días del establecimiento de un Gobierno nuevo en Colombia, dirigido por el Gustavo Petro y Francia Márquez, la población solicita al presidente saliente Iván Duque detener el acoso a líderes defensores de la paz.

El pasado domingo fueron asesinados tres miembros del pueblo indígena Awá UNIPA en Tumaco, y el jueves falleció el diputado del Departamento de Arauca y militante del Partido Liberal colombiano, Carlos Alberto Hernández Sánchez.

(teleSUR)

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