El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, advirtió que su país no cederá ante las presiones de otros países que insisten en modificar las reglas de la industria energética mexicana para beneficiar a empresas extranjeras.  

Luego de que Estados Unidos y Canadá presentaran una controversia y pidieran realizar consultas regionales para solucionar lo que creen es una competencia desleal de mercado de parte del país latinoamericano, López Obrador reiteró su rechazo ante dichos reclamos y aseguró que las políticas energéticas de México son un asunto interno donde no puede permitirse la injerencia de otras naciones.  

Durante un evento público en Nayarit, en el centro de México, el mandatario sostuvo que no dará «un paso atrás» a su política energética nacional, la cual busca darle una mayor rectoría al Estado sobre la industria eléctrica. Una medida que ha sido mirada con recelo por inversionistas extranjeros de Estados Unidos, Canadá y España.  

«Estados Unidos y Canadá nos están haciendo un reclamo porque queremos rescatar nuestro ´petróleo y la industria eléctrica nacional», recordó López Obrador.  

«En vez de defender a Pemex y a la Comisión Federal de Electricidad, [nuestros opositores en México] están defendiendo a las empresas eléctricas del extranjero. Son unos traidores a la patria. ¿Pero saben qué? Nosotros no vamos a dar ni un paso atrás. México es un país independiente, no es colonia de ningún país extranjero y el presidente de México no es títere, no es pelele de ningún Gobierno del exterior. Por eso vamos a defender nuestro derecho», advirtió el presidente de México. 

López Obrador recordó que su obligación como jefe de Estado es proteger los intereses de las empresas públicas que participan en el mercado energético del país: Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE).  

Según el mandatario, durante los Gobiernos anteriores al suyo, se aplicó una política energética que benefició mayormente a los inversionistas y las compañías extranjeras, como Iberdrola, a la que López Obrador siempre ha señalado como un ejemplo de lucro privado con recursos públicos gracias a leyes ambiguas y vulnerables. 

«Lo mismo los trabajadores petroleros que están levantando la producción de petróleo y ahora la producción de gasolinas y de diésel. Por eso, aunque no les gusta a los fachos, a los conservadores, la gasolina en México es más barata hoy que en Estados Unidos y Europa, por los trabajadores petroleros y lo mismo con los trabajadores de la salud», añadió López Obrador.  

Las declaraciones del mandatario mexicano suceden tres días después de que la Casa Blanca anunciara que buscará resolver las disputas regionales en torno a las políticas energéticas de México a través del marco legal del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).  

De este modo, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) solicitó una serie de consultas para resolver las dificultades entre estos tres países de América del Norte. Según Washington y Ottawa, las reglas internas del país latinoamericano violan los acuerdos comerciales del T-MEC y vulneran la libre competencia en materia energética. Canadá afirma que «estas políticas son incompatibles con las obligaciones del TMEC de México».  

La primera respuesta de López Obrador ante los reclamos de sus países vecinos del norte fue un acto que levantó gran polémica: la dedicatoria de una canción de Chico Ché, músico popular de México famoso en la década de 1980, a los Gobiernos estadounidense y canadiense. El verso principal de este tema dice: «Uy, qué miedo, mira cómo estoy temblando».  

Pese a las diferencias, el presidente de México aclaró que no tiene ningún problema con el mandatario de Estados Unidos, Joe Biden, a quien ha calificado como un político abierto para resolver cualquier conflicto. 

(Sputnik) 

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