El Consejo de Ministros de España aprobó este martes una reforma al reglamento de la Ley de Extranjería que permitirá incorporar miles de extranjeros al mercado laboral. Impulsada por el Ministerio de Migraciones, la iniciativa no solo abre nuevas vías para que los inmigrantes que ya viven en España puedan regularizarse y trabajar de forma legal sino que también facilitará a los empresarios la contratación de extranjeros en sus países de origen.

Esta reforma, indicó el ministro de Migraciones, José Luis Escrivá, tiene como objetivo propiciar “una migración regular ordenada y segura”, mediante medidas que apuntan a “mejorar los procedimientos del modelo migratorio español, en muchos casos lentos e inadecuados, lo que genera períodos prolongados de irregularidad, con altos costes sociales y económicos”.

A su vez, se trata de una fórmula que permitirá aflorar la economía sumergida tras la pandemia de coronavirus y paliar la falta de mano de obra en sectores clave como el transporte, la construcción, la hostelería y la digitalización.

La reforma

La medida, que entrará en vigor en 20 días, tiene como prioridad ampliar y mejorar la contratación de extranjeros en origen, especialmente la contratación colectiva, limitada hasta ahora a trabajos temporarios. Según detalló el diario El País, a partir de la aprobación del texto «se ofrecerá a estos trabajadores una autorización de trabajo de cuatro años que les permitirá emplearse nueve meses por cada ejercicio: si los trabajadores vuelven a sus países en cada final de temporada, se los premiará con una autorización de residencia y trabajo de dos años, prorrogables, con la que podrán vivir y trabajar en España por cuenta ajena y propia».

También se modificará el modelo de contratación de profesionales desde sus países de origen, que en España está determinado por un catálogo de ocupaciones de difícil cobertura (buque, entrenadores y deportistas de élite, por ejemplo) que no responde a la realidad. «El nuevo reglamento implica cambiar la manera en la que se elabora este catálogo, actualizarlo cada tres meses, reducir plazos y flexibilizar la contratación en sectores que determinará, según la coyuntura, el Ministerio de Asuntos Económicos», explicó el diario local.

La iniciativa también prevé un beneficio para los cerca de 50.000 estudiantes de países de fuera de la Unión Europea que cada año se matriculan en España: a partir de ahora se les permitirá que trabajen hasta 30 horas semanales y se les facilitará la permanencia en el país para trabajar al terminar su formación.

Se creará, además, una figura legal para que inmigrantes que estén en una situación irregular hace al menos dos años tengan una vía para obtener sus papeles. «Se trata del arraigo por formación con el que se ofrecerá una autorización de residencia para formarse en ocupaciones en las que se necesita mano de obra y que, posteriormente, permitirá trabajar si el extranjero consigue un contrato de trabajo», precisó el periódico español.

Resistencias

La nueva norma, que también favorece la reagrupación familiar, fue aprobada este martes a pesar de algunos reparos técnicos del Ministerio de Política Territorial, que teme una saturación de las oficinas de Extranjería, y del Ministerio del Interior, que llegó a decir que las mafias utilizarán la reforma para vender España como destino de la inmigración irregular.

El titular del Ministerio del Interior, Fernando Grande-Marlaska, también se mostró reticente a la iniciativa al sostener que será difícil de explicar a los socios europeos y a los vecinos africanos del sur, a quienes se les pide “permanentemente” que luchen “con más energía” contra la inmigración irregular.

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