Sindicatos franceses de diversas ramas de la economía, así como estudiantes y representantes de otros sectores sociales cumplieron este martes con la convocatoria lanzada de una huelga general que pasó de tener el objetivo de obtener aumentos salariales a rechazar, en general, la política social del presidente Enmanuel Macron. Habrían logrado movilizar 300.000 personas, según datos de los convocantes.

De acuerdo a la Policía habrían sido 107.000 el total de manifestantes, aunque solo en París, la Central General de Trabajadores (CGT) cifra en 70.000 quienes respondieron a la convocatoria por un aumento de salarios y contra las requisas de los huelguistas en las refinerías.

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Asimismo, hubo 15 arrestos durante las manifestaciones, incluidos 11 en París, según el Ministerio del Interior. En las movilizaciones del fin de semana hubo hasta 250.000 manifestantes, aunque no trascendió datos de las detenciones de la Policía.

Alrededor de las 17H30 local (UTC), la procesión de la manifestación parisina llega a su punto de llegada, en los Inválidos, en el distrito 7 de París, tras haber recorrido las calles de la capital con exigencias de «aumentos salariales ante la inflación» y «la apertura de negociaciones salariales» .

El gremio de profesores de escuelas secundarias profesionales fueron de los primeros en sumarse a la lucha en la calle en Marsella y además de apoyar a los huelguistas de la refinería, los docentes impugnan la reforma de su sector que pretende el gobierno.

Sin embargo, según cifras de la Educación Nacional comunicadas a media jornada, solo el 6 por ciento de los docentes están en huelga y un porcentaje de todo el personal del ministerio.

Se han lanzado llamados a la movilización en varios sectores como la industria petrolera, el transporte ferroviario, el servicio público y la salud.

En la Gare de Lyon, París, una asamblea general que reunió a unos cientos de trabajadores ferroviarios renovó casi por unanimidad la huelga también para el miércoles.

En esa actividad participó el dirigente de la Francia Insumisa y excandidato presidencial, Jean-Luc Mélenchon, quien estuvo con varios funcionarios electos para apoyar a los huelguistas.

Según el sindicalista de Sud-Rail (ferrocarril), Fabien Villedieu, «nos dicen que nos han aumentado un 5,8 por ciento pero se les olvidó decir que nuestros salarios estaban congelados desde hace ocho años».

El propio Jean-Luc Mélenchon afirmó que «lo que está pasando es la destrucción del servicio público para sustituirlo por empresas privadas». Asimismo, valoró que «estamos en un momento en que todos los componentes del pueblo francés (…) deben unirse y formar este frente popular contra el gobierno que no retrocede ante casi nada».

En otro orden, la central térmica de carbón de Cordemais (Loire-Atlantique) se sumó este martes al movimiento de huelga nacional iniciado en particular por la Central General de Trabajadores.

Una de las dos unidades de producción, que volvió a estar en servicio el lunes por la mañana después de tres meses y medio de parada por mantenimiento, fue detenida el lunes por la noche por agentes de conducción en huelga.

(teleSUR)

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