Alireza Beiranvand, portero iraní de 30 años, se fracturó la nariz en un brutal choque contra uno de sus compañeros, en el partido en el que enfrentaba a sus selección contra Inglaterra en el Mundial de Qatar, y que lo dejó noqueado.

El guardamenta del equipo dirigido por Carlos Queiroz tuvo que ser sustituido por esa rotura de la nariz y por sufrir fuertes mareos.

En portero iraní es una de las grandes armas de la selección islámica, especialmente por su eficaz saque con las manos. Tal es la capacidad que el portero tiene en sus brazos que ostenta el récord Guinness del saque más largo con las manos en un partido de fútbol.

Beiranvad lo consiguió con su selección allá por 2016. El entonces jugador del Boavista portugués, batió el récord con una marca de 61,26 metros de distancia en un partido de clasificación para el Mundial de Rusia 2018 entre su selección y Corea del Sur.

(marca.com)

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