Mark Rutte, quien ejerce el cargo de primer ministro en Países Bajos, anunció que presentará la dimisión de su Gobierno al rey, informó la Corporación de Radiodifusión de los Países Bajos (NOS).

El político centroderechista informó su decisión luego de que la coalición gobernante que lidera fracasara en la obtención de un consenso durante las consultas duraderas para acordar medidas destinadas a limitar la afluencia de migrantes solicitantes de asilo.

Rutte aceptó que su Administración dimitía porque las diferencias entre los partidos sobre las medidas para frenar la migración eran «irreconciliables».

«Esta tarde hemos llegado desgraciadamente a la conclusión de que las diferencias son insalvables. Por esta razón, en breve presentaré mi renuncia por escrito al rey en nombre de todo el Gobierno», dijo el primer ministro de Países Bajos en conferencia de prensa.

Además, calificó de «muy lamentable» esta situación que impidió «terminar el trabajo» de su Gobierno.

De acuerdo con la prensa local, Rutte informará al rey este 8 de julio sobre la falta de acuerdo entre la coalición de Gobierno formada por el Partido de Gente para la Libertad y la Democracia (VVD, del propio Rutte), la Unión Cristiana (CU), D-66 (progresistas) y el Llamado Demócrata Cristiano (CDA-EPP).

El aún primer ministro dijo que los cuatro partidos llegaron conjuntamente a la conclusión de no continuar. «No era solo la Unión Cristiana la que no quería continuar», aclaró a tiempo de agregar que «ha sido una decisión unánime que el apoyo ya no existe».

Todos los implicados han hecho «todo lo posible para salvar la coalición», subrayó Rutte al añadir que «con la mano en el corazón» se ha hecho todo lo posible.

Según los medios locales, el Gabinete no pudo superar sus discrepancias en torno a la política de asilo en el país europeo, luego de que el Gobierno de Rutte propusiera un plan para limitar a 200 casos las reunificaciones de familiares directas de refugiados, algo con lo que no estuvieron de acuerdo el resto de los partidos de la coalición gobernante.

En su rueda de prensa del 7 de julio, el primer ministro calificó a la migración como un gran problema social que impidió el consenso interno gubernamental de Países Bajos. Según él, los valores dividieron a las fuerzas políticas.

La Unión Cristiana siempre quiso que fuera posible la reagrupación familiar, dijo Rutte, mientras que el VVD y el CDA consideran que limitarla es una forma de reducir el flujo de migrantes.

(Sputnik)