Con casi el 97% de los votos escrutados, el Partido Popular es la formación que consigue más diputados, mientras que el Partido Socialista Obrero Español (Psoe) prácticamente le iguala en votos en las elecciones generales de España, con un resultado sorprendente que enmienda todas las encuestas de las últimas semanas por su empate técnico entre los bloques progresista y conservador. En tercer y cuarto lugar se encuentran Vox y Sumar, respectivamente.

La participación ha sido alta, del 70,23%, superando en 4 puntos la registrada en las elecciones de 2019, a pesar de que es la primera vez que se celebraban comicios en época estival, cuando buena parte de la ciudadanía se encuentra de vacaciones. De hecho, la fecha ha motivado que el voto por correo se haya disparado hasta rozar los casi dos millones y medio.

El Partido Popular, por el momento, es la formación que consigue más representación parlamentaria, con el 32,84% de los votos, que se traducen en 136 escaños de los 350 que componen el Congreso de los Diputados. Por su parte, el Partido Socialista, alcanza el 31,81% de los sufragios, que le aseguran 122 asientos en la Cámara baja.

El resto de los partidos políticos han obtenido el siguiente resultado en escaños:

Vox: 33

Sumar: 31

Esquerra Republicana de Catalunya (ERC): 7

Junts per Catalunya (JuntsxCat): 7

EH Bildu: 6

Partido Nacionalista Vasco (PNV): 5

Bloque Nacionalista Galego (BNG): 1

Unión del Pueblo Navarro (UPN): 1

Coalición Canaria (CC): 1

Durante todo el inicio del escrutinio los dos bloques han ido empatados, e incluso el Partido Socialista ha encabezado el recuento también en escaños hasta llegar al 50% del escrutinio.

El Partido Popular ha conseguido una subida de 47 escaños con respecto a 2019 y una subida en el porcentaje de voto el 11% fundamentalmente por la absorción de los votos de Ciudadanos, formación que en esta ocasión no se ha presentado a las elecciones.

Por su parte, el Partido Socialista aumenta 2 diputados y un 4,06% de votos, obteniendo un resultado que solo había sido vaticinado por el organismo público Centro de Investigación Sociológica (CIS), que ha sido ampliamente criticado por divergir de las empresas demoscópicas privadas.

Sumar, que irrumpe en el escenario electoral, ocupando el espacio de Unidas Podemos y aglutinando hasta 15 formaciones políticas, entre las que se encuentran Podemos, Izquierda Unida y Más País, se estrena con un resultado modesto con 31 escaños y más del 12,26% de votos, pero arañando la tercera posición.

Ese tercer puesto es para Vox, que pierde 19 asientos en la Cámara Baja y pierde casi el 3%, quedándose en el 12,39%, lejos de su mejor marca en 2019 cuando obtuvo 52 escaños.

El escenario que queda es muy complejo. El Partido Popular no cuenta con ningún apoyo aparte de Vox, por lo que es imposible que pueda lograr la investidura de su líder. En el otro extremo del Hemiciclo el Partido Socialista debería aglutinar prácticamente al resto de las fuerzas de la Cámara, algo difícil sobre todo con alguno de los partidos independentistas catalanes. Así las cosas, la opción de una repetición electoral podría cobrar fuerza.

Tras estos resultados Feijóo reivindica su derecho a formar Gobierno por haber sido la lista más votada, según fuentes recogidas por diversos medios. Sin embargo, ni la Constitución española ni el resto de la legislación recogen ese derecho, sino que lo destinan a la formación que logra obtener los apoyos parlamentarios suficientes.

Si bien durante la campaña electoral el presidente del PP ha aludido en varias ocasiones a la necesidad de que gobierne la lista más votada, se trata de una opción que no ha llevado a cabo en varios Ejecutivos regionales, donde ha sido la segunda formación en votos, pero en las que ha logrado formar Gobierno gracias al apoyo de la tercera fuerza, Vox.

(RT)