¿Dónde queda parada Venezuela en medio de todo el auge multipolar? Si hay algo que destacar del ejercicio de la política en este país es el desarrollo de su política exterior durante más de 20 años. Una política exterior que no va de modas y aunque se ve inmersa en continuas contingencias y cambios globales, no es para nada improvisada. La política exterior venezolana comparte rasgos en común con las grandes potencias que hoy conforman el Brics: es constante, predecible, transparente, confiable y no da puntada sin dedal desde 1999 cuando las relaciones bilaterales con países emergentes no alineados con Washington despegaron hasta alcanzar niveles de asociación estratégica.

Esta semana en un nuevo episodio de Entre Líneas apostamos por ir al detalle de las relaciones en primer y segundo orden entre Venezuela y los países Brics, tanto los fundadores (Rusia, China, India, Sudáfrica y Brasil) como los miembros recientemente admitidos (Etiopía, Egipto, Irán, Arabia Saudita y Argentina).

De Brasil hacia el resto de Latinoamérica

La visita y las declaraciones del presidente Nicolás Maduro en la Cumbre de países de América del sur celebrado en Brasil fijaron una hoja de ruta nítida. El presidente volvió a estar en un evento de este tipo luego de años de persecución, acusaciones y vejaciones a su investidura como mandatario electo de una nación soberana.

Si bien en la región ha dado un giro la correlación de fuerzas, el cambio no ha impactado el discurso ni la postura de Venezuela, un país, que a diferencia de otros países y pese al bloqueo financiero, y a escándalos de corrupción en la arena interna, aún pese a la incertidumbre financiera de la población, no es un país que opera como una veleta.

Caracas y Beijing

Desde China el presidente venezolano ordenó a la ministra de finanzas, Delcy Rodríguez, adelantar todas las gestiones y requisitos necesarios para – de manera modesta, pero significativa – solicitar la incorporación de Venezuela al Nuevo Banco de Desarrollo de los Brics (NBD). Apuntemos que el NBD, hoy presidido por la ex presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, tiene como objetivo impulsar mercados económicos emergentes, con el propósito de recibir recursos en diferentes monedas locales de los países que forman parte del concepto de mundo en desarrollo. Este banco fue fundado en 2014, y desde entonces financia proyectos de infraestructuras y desarrollo sostenible en los países fundadores y economías emergentes sin las condiciones que impone el Fondo Monetario Internacional (FMI) ni el Banco Mundial (BM).

Caracas y Moscú

En abril el canciller ruso Serguei Lavrov visitó Venezuela. Y esto es importante en un contexto de guerra en Ucrania, auge de los Brics y la diversificación de los mercados energéticos.

Desde comienzos de año uno de los movimientos más contundentes y de alto impacto para Venezuela fue su decisión de inscribirse en el sistema de pagos creado por Rusia, MIR.

Este sistema fue creado por Moscú en medio de una crisis. En 2014 surgió como respuesta a la ola de sanciones que enfrentó Rusia a raíz de la incorporación de la península de Crimea, cuyos habitantes expresaron su voluntad en un referendo. Fue otra ocasión en la que Rusia le dio la vuelta a las repercusiones de llevar adelante su política interna y la defensa de su soberanía.

MIR, que en ruso significa ‘paz’, para 2022 contaba con 158 bancos afiliados con más de 129 millones de tarjetas aceptadas en toda Rusia, en Turquía, Vietnam, Corea del Sur, Bielorrusia, y en otros 7 países euroasiáticos. Los pagos se procesan mediante el Banco Central de Rusia y se protegen con los algoritmos de cifrado creados en ese país.

Según reseñó la presidencia del Banco Central de Venezuela (BCV), el procedimiento de ingreso al MIR dará paso a una comunicación fluida para facilitar las transacciones de importación y exportación en nuestras monedas, en bolívares y en rublos. En junio aún se estaba actualizando los terminales de pago venezolano, haciéndolos disponibles para tarjetas rusas para que funcionen en Venezuela en la zona turística con el objetivo es que cerca del 30% de los terminales de pago puedan recibir las tarjetas emitidas en los bancos rusos para ser pago en Venezuela en moneda local.

El apoyo de Rusia hacia Venezuela se demuestra en tiempos de paz y de guerra de cualquier índole: un ejemplo la pandemia de la Covid-19. Venezuela se enfrentó a lo mismo que todos los países, pero con las limitaciones de las medidas coercitivas unilaterales (MCU) impuestas por el gobierno de EEUU. Aun así, debido a la solidaridad de países aliados como Rusia, Cuba y China registró los índices más bajos de mortalidad por esta causa.

Entre mayo de 2001 y febrero de 2022 se firmaron más de 335 acuerdos entre Rusia y Venezuela, en áreas priorizadas como salud, educación, ciencia y tecnología, energía, comercio y producción industrial, turismo, agricultura, vivienda y seguridad.

Caracas y Nueva Delhi

India es el primer comprador del petróleo venezolano. El título se lo ganó en febrero de este año cuando aumentó un 66% sus importaciones. El medio de comunicación indio NDTL indicó que «mientras que los flujos de EEUU se detuvieron, India se convirtió en el comprador número uno de crudo venezolano».

Sumando datos, Venezuela también participó en la clausura del ‘IX cónclave económico de India, América Latina y el Caribe’ con una premisa clave: «debemos reivindicar un sistema financiero que esté al servicio de todos y no de quienes dominan todos los mecanismos transaccionales de pago de reserva».

India, considerada la farmacia del mundo, suma en sus datos oficiales que en Venezuela un tercio de las medicinas en el mercado ya provienen de India. Las importaciones venezolanas de productos farmacéuticos de india totalizaron 90,43 millones de dólares en el año fiscal 2022 – 2023, hasta enero pasado, y que India desea reforzar el intercambio con Venezuela en materia de energía, petróleo, agricultura, infraestructura, vehículos ligeros, alimentos y tanto productos farmacéuticos alopáticos como productos del sistema médico oficial y holístico de la India, la medicina ayurveda.

Como bien nos ha dado lecciones la historia reciente, no todo en Venezuela es ni puede girar en torno al petróleo y la India es un ejemplo importante en cuanto al peso de la fortaleza ideológica en el crecimiento económico: pasó de ser colonia a potencia mundial y uno de los Brics más sólidos. India lo logró diversificando su mercado.

Según el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), en los últimos 50 años India pasó de depender de la ayuda alimentaria a convertirse en un constante exportador neto de alimentos, pero eso no quita que, de cara a Venezuela, India no demande sólo petróleo, también demanda cada vez más café y cacao venezolanos.

Venezuela y Sudáfrica

Ambos países coinciden frecuentemente en el seno de la Cámara de Comercio Venezuela Sudáfrica (VENSA) y la Federación de Cámaras y Asociaciones de Artesanos, Micros, Pequeñas y Medianas industrias y empresas de Venezuela (FEDEINDUSTRIA), escenarios internacionales como el Movimiento de países No Alineados (MNOAL) y en agosto pasado Venezuela fue invitada a la cumbre Brics celebrada en la capital sudafricana. Al respecto, el vicepresidente del Congreso de Sindicatos sudafricano, Michael Shingange, comentó que «es un motivo de orgullo ver a Venezuela compartiendo este importante escenario internacional».

Venezuela y el reino saudí 

En junio de este año – antes de que se supiera que Arabia Saudita pasaría a ser un Brics, el Ejecutivo venezolano visitó Arabia Saudita.  Las relaciones bilaterales entre ambos países tienen como principal punto en común ser las dos principales reservas de crudo y su participación en la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), a la que pertenecen desde 1960.

Venezuela ha tejido estas alianzas antes, debido y pese a las sanciones impuestas por EEUU las cuales le suponen pérdidas de al menos unos 20.000 millones de dólares al año. Con semejante vecino no se piensa solo en Brics, también en UNASUR como posibilidad ante algo que es una realidad innegable: América como territorio unido no cuenta con un organismo que lo represente. Muy lejos de eso está la Organización de Estados Americanos (OEA).

(LaIguana.TV)