Un momento de pánico se vivió este sábado en el encuentro que animaban Coritiba y Cruzeiro por la 34° fecha del Brasileirao, un duelo entre dos equipos que luchan por escaparle al descenso. En el descuento el local, que depende de un milagro para no despedirse, rompió el cero con gol de Robson, y antes de la reanudación hinchas de ambos equipos invadieron el campo de juego del estadio Durival de Britto.

Claro que las barras no ingresaron de forma amistosa, sino que fueron deliberadamente a pelearse entre sí a la vista de todos, desatando largos minutos de terror que obligaron al árbitro Braulio da Silva Machado a suspender el encuentro.

Habrá que ver qué sucede entonces con los escasos minutos que le restaban al juego y si la seria falla en el operativo de seguridad trae alguna consecuencia. Por lo pronto, con esta derrota, Cruzeiro se mantiene en el último puesto de descenso con 37 puntos.

(TyC Sports)