La empleada de un local de venta de pañales quita los precios de los estantes mientras le pregunta al cliente qué producto necesita llevar. Las referencias anteriores para los productos que exhibe, anotadas a mano, ya no sirven. Desde este martes, todos los productos a la venta en el comercio ubicado en el corazón del barrio porteño de Recoleta son entre un 25% y un 40% más caros, dice.

No se trata de un caso aislado. A primera hora del martes, tras el feriado, empresas multinacionales que elaboran productos de consumo masivo enviaron nuevas listas de precios con aumentos de hasta 40%. En supermercados, en tanto, los incrementos enviados llegaron a 45%, muy por encima del 5% mensual que contempla el programa oficial.

Ante ese panorama, el Gobierno buscó contener la situación negociando nuevos acuerdos hasta el 10 de diciembre, con subas del 5% en noviembre y 8% en diciembre para los alimentos básicos, y de 12% y 8% respectivamente para el resto de los productos.

En una entrevista concedida también este martes a la Televisión Pública, el presidente de la Federación de Almaceneros de la Provincia de Buenos Aires, Fernando Savore, calificó los aumentos como “una barbaridad” y reconoció: “Otra vez tenemos casi un 25% (de aumento) en Alimentos y más de un 30% en todo lo que es productos de Limpieza e higiene personal. Los precios nos pasaron de vuelta por arriba”.

 

“Este café que yo vendo a $1.690 hoy está a $1.950 de costo. Creo que hay mucha especulación”, se quejó. En esa línea, apuntó contra los mayoristas: “Los mayoristas, que son un monopolio debajo de otro monopolio, son lo que se están abusando”.

Dispersión de precios

Tampoco se trató de un hecho generalizado. Tres empresas de diversos rubros consultadas por Bloomberg Línea aseguraron que no remarcaron los precios tras la elección que consagró a Javier Milei como presidente electo de los argentinos.

Por el programa Precios Justos, dicen desde una de ellas, solo ajustan los valores a principio de mes, aunque agregaron que dado que el Gobierno autorizó un aumento de 12% hasta el 3 de diciembre, probablemente subirán sus precios en estas horas. En otra indicaron que el próximo aumento está previsto para mediados de diciembre, mientras que en la tercera dijeron que ninguno de sus proveedores salió a cambiar los precios de manera abrupta ni a cambiar las condiciones de pago, y que eso mismo se replicó en las empresas más importantes de ese rubro. Incluso, marcaron que no se observó una situación caótica con los precios como sí ocurrió luego de las PASO y la devaluación del tipo de cambio oficial que convalidó el Banco Central.

“Nosotros hacemos relevamientos semanales, los viernes. Pero hoy igualmente corrí algunos códigos que tenemos y busqué algunos precios pero todavía no se ve una suba por fuera de lo normal”, explica Rocío Bisang, economista de EcoGo, en respuesta a la pregunta de este medio respecto de si desde la consultora habían observado subas generalizadas de los precios este martes.

“De todas maneras nosotros relevamos principalmente lo que son supermercados o grandes comercios y en general pasan unos días cuando hay algún movimiento de este estilo hasta que adaptan sus precios. Más en esta situación en particular, donde se está negociando mantener los acuerdos de precios hasta el 10 de diciembre”, añadió.

Por qué se dispararon algunos precios tras el triunfo de Milei

Lo cierto es que la disparada de algunos precios en la primera jornada hábil posterior al triunfo de Javier Milei en el balotaje no puede explicarse solo por “abusos” o maniobras “especulativas”.

Además del contexto de alta inflación que provoca una pérdida de referencias de los precios, y la propia inercia inflacionaria, la certeza de que el actual Gobierno no continuará implica un cambio de paradigma y hace suponer que se acerca el fin de las políticas que mantuvieron a los precios pisados y a la inflación reprimida.

El principal incentivo detrás de los acuerdos de precios que impulsaba el Gobierno radicaba en ofrecerle a las empresas que suscribieran acceso a dólares a un precio artificialmente bajo en el mercado oficial de cambios. Con Milei, se presume que esa política derivada del manejo discrecional del cepo terminará y para las empresas los incentivos de cumplir este acuerdo se diluyen.

Con el cambio de régimen se espera, además, que haya un salto devaluatorio y que el Estado levantará el pie de los precios que permanecían contenidos. A ello se suma un plan de dolarización que el presidente electo se niega a abandonar. Todas estas medidas y expectativas, por alguna rendija u otra, necesariamente implicarán un traslado a precios y un shock inflacionario.

Esa expectativa, entonces, puede empujar a algunas empresas o comercios a tomar cobertura a través de incrementos precautorios. En especial, aquellos que durante años corrieron a la inflación por detrás.

(bloomberglinea.com)