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Diario El país de España hace último intento con vergonzosa editorial contra Venezuela
Diciembre 5, 2015
La Iguana Google Plus

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Una vez más El País de España con su política editorial ataca descaradamente al proceso democrático en Venezuela, esta vez en relación a las elecciones parlamentarias, afirmando que puede existir un intento de alterar el resultado de las votaciones, y que según ellos: “el presidente Maduro —cuya escalada de declaraciones sobre lo que podría ocurrir en caso de derrota del oficialismo es más que preocupante—…”.

 

Por el contrario, este viernes desde el Estado Bolívar en un acto para entregar la vivienda número 900 mil, el jefe de Estado ha insistido que, “digamos amén a lo que diga el CNE (…) Yo seré el primero en reconocer los resultados emanados de la autoridad electoral y diré amén”.

 

Asimismo, Maduro exigió respeto para el árbitro, como lo ha asumido el gobierno Bolivariano en cada una de las elecciones en las que ha participado en los últimos años, caso diferente a la oposición, cuyos líderes han denunciado fraude en comicios, en los que han resultado perdedores.

 

En el editorial arguyen, además, el caso de los políticos presos, de quienes definen lo que viven como “prisión injustificada”, aunque en realidad se hace justicia con sus casos, por arremeter contra la paz en las llamadas guarimbas y las más de 40 personas fallecidas en consecuencia, como el caso de Leopoldo López a quienes califican como el  “…máximo ejemplo de los atropellos cometidos por el régimen”.

 

Igualmente, al principio admiten su favoritismo por la oposición al subrayar que estas “probablemente sean las elecciones más importantes de su historia reciente”, para volver entre otras, a la senda de la libertad de expresión.

 

Lo que El País de España aparenta desconocer es que en Venezuela existe una especie de “libertinaje de expresión”, y que el Presidente reacciona a la campaña nacional  e internacional de descrédito, que diariamente realizan para derrumbar definitivamente el proceso de cambios e inclusión social que se ha estado desarrollando en la patria bolivariana con la llegada del Comandante Chávez en 1998 y retornar al pasado político lleno de verdaderas irregularidades.

 

A continuación la editorial completa de El País.

 

Hora de la verdad en Venezuela

 

Venezuela vota mañana en las que probablemente sean las elecciones más importantes de su historia reciente. Los venezolanos están en disposición de otorgar la mayoría parlamentaria a representantes que hagan volver el país a la senda que nunca debió abandonar: la de la normalidad institucional, la seguridad jurídica, las prácticas democráticas y la libertad de expresión.

 

No son por tanto unas elecciones normales, ni por su significado ni por el escenario: Es imposible pasar por alto que varios representantes de la oposición se encuentran encarcelados, con Leopoldo López como máximo ejemplo de los atropellos cometidos por el régimen; la prisión injustificada, las acusaciones fabricadas y los juicios plagados de irregularidades no son precisamente un ejemplo de trato democrático hacia los rivales. Tampoco se puede olvidar el asesinato durante un mitin del opositor Luis Manuel Díaz —atribuido rápidamente por las autoridades al “sicariato” y al “paramilitarismo”— ni el hostigamiento permanente que ha sufrido Lilian Tintori, esposa de López, ni los ataques violentos hacia Henrique Capriles.

 

La oposición ha sido intimidada físicamente desde un poder que se arroga el derecho exclusivo a hablar en nombre de los venezolanos. Con estos antecedentes es fundamental vigilar y denunciar cualquier tipo de irregularidad durante el proceso de votaciones y en el recuento. El presidente Maduro —cuya escalada de declaraciones sobre lo que podría ocurrir en caso de derrota del oficialismo es más que preocupante— tiene que tener muy presente que ni dentro ni fuera de Venezuela se van a cerrar los ojos ante eventuales intentos de alterar el resultado real de la votación. Es lamentable, por todo ello, que el Parlamento Europeo, tan presente en muchos otros lugares arriesgados, no se haya atrevido, por “motivos de seguridad”, a enviar una misión observadora a estas elecciones.

 

(LaIguana.TV)