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“el estado fabrica celulares. No hay”: lea el picante artículo de Hernández Montoya (+autocrítica)
Febrero 1, 2016
La Iguana Google Plus

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La guerra económica es magistral. Produce una cascada articulada de perturbaciones impecables: largas y lentas colas, que a su vez perturban la vida laboral y doméstica, porque la gente tiene que hurtar tiempo a su trabajo y/o a su descanso. Causa irritación, que a su vez se articula con la Falacia de la Falsa Causa: la culpa es del gobierno, como reza la propaganda embrutecida y embrutecedora del totalitarismo mediático. En la cola solo se habla indignadamente mal del gobierno, sobre todo cuando al final no hay nada. Impecable.

 

Forja corrupción en el Estado precisamente en quienes deben combatir el bachaqueo y en parte de la población, que combate su deterioro económico aliándose a su causa: bachaqueando, contrabandeando, acaparando. Hay gente que hace colas solo por si acaso, comprando lo que no necesita para canjearlo por lo que sí, para ayudar al vecindario, a amistades o a parientes. Se arman corretajes vía celular, aquí hay leche, allá café. Hay broncas en las colas, gracias a la irritación de horas y horas bajo sol, lluvia, cansancio, lo que a edades subidas se vuelve más penoso. O con bebés impacientes. Todo se acumula en favor del caos.

 

La Revolución quintuplicó el PIB, ¿por qué entonces la escasez? Hay curiosidades, sobreabundancia de comida para perros pero ausencia total para gatos. Mi gato Ron está amotinado. Habrá que prepararle alimentos caseros, como antaño, porque ni sabe que hay ratones.

 

Vinieron no sé cuántos contenedores de baterías y neumáticos para automóviles. No hay. El Estado fabrica celulares. No hay. Automóviles. No hay. O sí, por Internet, por mercadonegro.com, ¿por qué? ¿No hay combate a la corrupción? ¿A qué altura llega la trama? Este gobierno es el que más corrupción ha imputado, con un gentío preso, acaba de apresar a gente de Bicentenarios y Mercales pero obviamente no es suficiente. Falta mucha peste y no solo el zika. Corrupción hay en todo el mundo, el PP de Mariano Rajoy, por ejemplo, que tanto señala a Venezuela de horrores que no combate en España.

 

La guerra económica ha sido lo único que le ha resultado a la oposición, por fin dejó de perder elecciones. Aunque no es ella la que planifica, sí opera y ejecuta, a veces pasando por las armas, como en las guarimbas de Leopoldo.

 

(Por: Roberto Hernández Montoya / Aporrea.org)