El profesor Héctor Navarro justo antes de entrar con un grupo de compatriotas a la sala político administrativa del TSJ, el 31 de mayo, donde una comisión entregó el documento en el cual solicitaron la anulación del decreto 2248 sobre el Arco Minero del Orinoco, declaró para Aporrea su preocupación por las consecuencias ambientales que causaría la explotación minera en el Arco del Orinoco.

 

Aseveró Navarro que “el capitalismo mundial tiene una crisis, una crisis estructural importante que ha sido descrita desde hace mucho tiempo…en el caso de Venezuela, por ejemplo, coincide la crisis estructural del capital con una crisis del rentismo petrolero, el rentismo ya no da más y entonces, habría que buscar modelos distintos, pero modelos no rentistas”.

 

“En esa crisis del capitalismo, están desesperados por buscar dónde invertir para sacar mucho más provecho, para qué, para evitar lo que se llama tradicionalmente la burbuja inmobiliaria, la burbuja financiera”, dijo.

 

“El extractivismo es una inversión relativamente fácil para las empresas, por qué, porque las empresas no pagan por los costos sociales, ni por los costos ambientales del daño que produce esa actividad extractivista”, agregó.

 

Navarro dijo quiénes a su juicio era os más afectados: “en primer lugar los que reciben el impacto son los pueblos indígenas, los pueblos originarios, que son los que protestan, por eso, porque son los primeros que pagan los muertos, los muertos, los desaparecidos, las agresiones de todo tipo, el envenenamiento de sus tierras, el envenenamiento de sus aguas, la pagan en primer lugar los pueblos, los pueblos indígenas, por ejemplo”.

 

“Nuestra Constitución dice que los pueblos indígenas tienen que ser consultados a la hora de emprender una actividad como la que se está emprendiendo en el Arco Minero del Orinoco, eso no se hizo, hemos tenido reuniones, incluso aquí mismo…la semana pasada, o antepasada, reclamando que no han sido consultadas…”, señaló.

 

Navarro agregó: “Es importante que se alcen voces, de respaldo, voces universales porque el daño que se está produciendo puede tener consecuencias ambientales, consecuencias para la vida en el planeta, no solamente en Venezuela, esto no es un tema, no es una preocupación… no solo de los venezolanos, la afectación son 111.800 kilómetros cuadrado, eso es más que el territorio de la mitad de los países del mundo”.

 

“Es una falacia lo que se están diciendo que hay que acabar con el modelo rentista, esto es un modelo rentista, pero peor que el petrolero, mucho peor que el petrolero, por la devastación y las consecuencias a largo plazo que tiene un modelo como este” finalizó.

 

(Aporrea)

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