#LoÚltimo
Los atentados con drones preocupan a todos los cuerpos de seguridad del planeta
Agosto 5, 2018
La Iguana Google Plus

Los atentados con drones cargados de explosivos son una de las grandes preocupaciones de todos los cuerpos de seguridad del planeta, pues se trata de un arma accesible para grupos terroristas, fuerzas rebeldes y hasta ejércitos regulares que practican la guerra no convencional.

En la nomenclatura militar se les denomina Sistemas de Armamento Letal Autónomo (LAWS,  siglas en inglés), o Robótica Letal Autónoma (LAR), y sencillamente se les considera  capaces de cambiar las reglas de la guerra porque un individuo o un pequeño grupo puede causar daños estimables y hasta amenazar la paz de un país o del  mundo.

El fallido intento de magnicidio perpetrado este sábado en Caracas contra el presidente Nicolás Maduro es una demostración fehaciente del enorme desafío a la seguridad de Estado que representan estas tecnologías utilizadas como armas.

Preocupación de los grandes

En la Organización de las Naciones Unidas se vienen formulando alertas en este sentido desde 2013. Las superpotencias militares temen que su supremacía en costosos armamentos y equipos pueda ser vulnerada por Estados menos desarrollados militarmente, grupos irregulares, organizaciones criminales o, incluso, por particulares.

Originalmente, el uso de drones manejados incluso desde centros de comando a miles de kilómetros de distancia fue una modalidad exclusiva de esas superpotencias militares. Los drones militares estadounidenses se utilizaron intensamente en Irak y Afganistán. Según informes de inteligencia, esos aparatos eran operados desde bases en Estados Unidos por militares o civiles (incluso por adolescentes expertos en videojuegos). Ese país acumula la mayor experiencia en el uso de tales sistemas letales.

El problema para los países hegemónicos es que la tecnología de este innovador armamento se les fue de las manos. No es posible controlar su proliferación.

Los temores tienen que ver con el hecho de que la dificultad para  acceder a los drones o para replicar su tecnología es cada día menor.

Vaticinio cumplido

En un reportaje publicado en 2016 por la página web hipertextual.com, se lanzó el siguiente vaticinio: “En poco tiempo podríamos ver los primeros atentados con pequeños drones que lleven una carga explosiva capaz de matar a una o varias personas”.

La acción llevada a cabo contra Maduro es una demostración de que los conocedores de la materia estaban bien informados.

En ese trabajo periodístico se cita a Stuart Russell, un experto en inteligencia artificial y profesor de la universidad de Berkeley, quien advirtió a los flamantes asistentes al Foro Económico de Davos sobre el riesgo que correrá cualquier figura pública por el avance en la tecnología de los drones asesinos. “Hablamos de sistemas que pesan menos de 60 gramos, capaces de ir más rápido que una persona corriendo y que pueden hacer un agujero en la cabeza con solo un gramo de material explosivo”, dijo el especialista en lo que algunos consideraron un tema de ciencia ficción.

Los aparatos utilizables son muy diversos. Desde los drones de juguete hasta los considerados de uso civil, que pesan 20 o 30 kilos y pueden transportar una carga de varios kilos. Ya son usados para traspasar fronteras con cargas de drogas, burlando los sistemas de vigilancia. También pueden transportar explosivos. 

En marzo de 2017 se informó del desmantelamiento de un taller, supuestamente perteneciente al ejército irregular ISIS, en el que se dotaba a pequeños drones civiles de explosivos como granadas de 40 milímetros, de las que regularmente se disparan con lanzagranadas o morteros de mano. El aparato, guiado por una mano experta puede dejar caer la granada como un bombardero, estallarla a control remoto o provocar la detonación al estrellarse contra el blanco programado.

En junio de 2017, la UEFA, organismo rector del fútbol europeo, solicitó medidas preventivas especiales en el estadio Millenium de Cardiff, en Gales, donde se jugó la final de la  Champion League, entre Real Madrid y Juventus. El temor principal era un posible ataque con drones explosivos contra una multitud de más de 74 mil espectadores.

(LaIguana.TV)