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Este martes, el ministro del Poder Popular para la cultura, Freddy Ñañez informó a través de su cuenta en la red social Twitter, @luchaalmada, sobre el fallecimiento a los 92 años del maestro Alirio Díaz, destacado guitarrista clásico y músico venezolano.

«Con mucha tristeza informo al país que hoy en Roma murió uno de los guitarristas más importantes del mundo: nuestro Alirio Díaz#HonorYGloria», fueron las palabras de Ñañez.

 

En otro tuit destacó que «La última voluntad del maestro será cumplida: será enterrado en Carora su tierra natal. Alirio Díaz nos deja… ¡Sentido pésame guitarra!».

Biografía:

Alirio Díaz nació en un caserío de La Candelaria el 12 de noviembre de 1923, en el semiárido del estado Lara, a 25 kilómetros al norte de Carora. Fue hijo de Pompilio Díaz y Josefa Leal de Díaz.

Inició su carrera musical en su pueblo natal, luego se trasladó a Carora y posteriormente a Trujillo donde empieza a tocar el saxofón y clarinete y comienza sus estudios académicos de música, propiamente lecciones de teoría bajo la dirección del maestro, compositor y director de banda Laudelino Mejías.

En septiembre de 1945 viajó a Caracas y empezó estudios en la Escuela Superior de Música José Angel Lamas; teoría y solfeo con Pedro A. Ramos, Historia y Estética de la Música con Juan Bautista Plaza, Guitarra con Raúl Borges y Armonía con Primo Moschini y Vicente Emilio Sojo. Como ejecutante de clarinete es acogido en las filas de la Banda Marcial dirigida por el Maestro Pedro Elías Gutiérrez, mientras el Maestro Sojo lo incorpora en la fila de los tenores del renombrado coro Orfeón Lamas.

A mediados de 1951 emprende viaje a Italia siempre con la inquietud del perfeccionamiento. Italia viene a ser el espacio ideal para la total proyección de su personalidad. En la célebre Academia Musical Chigiana de Siena empieza los cursos de alto perfeccionamiento con el Maestro Andrés Segovia, la más eminente figura de la guitarra y de la música a lo largo del siglo XX. Segovia lo aclama en seguida como el mejor de los estudiantes que habían desfilado por la Academia, lo cual equivalía a considerarlo como la mejor promesa de la guitarra en el mundo. En efecto un par de años más tarde Díaz llega a ser asistente y sustituto de Segovia en la propia Academia Chigiana.

Bajos tales auspicios artísticos se expanden sus actuaciones por toda Italia, a lo cual contribuyen de modo determinante sus amigos, mecenas y colegas del arte musical. Y no están ausentes sus más admirados autores venezolanos: Borges, Sojo y Plaza. Casualmente fue este último quien por primera vez lo presentó formalmente al gran público de Roma en un brillante recital auspiciado por el embajador venezolano Alberto Arvelo Torrealba. Descubriendo en Italia una segunda patria desde allá viaja en tournée por todo el continente europeo. Son ininterrumpidas sus peregrinaciones por los cincos continentes por donde aparece actuando, como solista y con grupos sinfónicos bajo la dirección de renombrados directores como Celibidache, Stokowsky, Estévez, Kostelanez, Frubek, Iturbi, entre otros.

Durante estas actividades Díaz fue tomando conciencia del alto valor de las manifestaciones musicales populares, y siguiendo las huellas de Vicente Emilio Sojo, en sus viajes a Venezuela dedicaba gran parte de su tiempo a la recopilación de cantos de origen popular, muchos de los cuales, luego de cuidadosas armonizaciones guitarrísticas, eran -y siguen siéndolo- interpretadas ante públicos de todo el mundo. De las mismas quedan ediciones y grabaciones discográficas. También hay que mencionar las investigaciones realizadas desde un punto de vista musicológico sobre el mismo argumento popular, gran parte de las cuales están publicadas en su libro Música en la vida y lucha del pueblo venezolano, en diversos periódicos y revistas venezolanas, y en su obra autobiográfica Al divisar el humo de la aldea nativa.

 

El maestro Alirio Díaz completó su línea de trabajo al publicar tres obras escritas: Música de la vida, Lucha del pueblo venezolano y una autobiografía titulada «Al divisar el humo de la aldea nativa.

 

En el año 1987 recibe el Premio Interamericano de Música de parte de la Organización de Estados Americanos (OEA).

 

 

(LaIguana.TV/Aporrea)

 

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