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Fue hace un poco más de un mes, en Madrid, cuando se pudo observar a una “aguerrida” Lilian Tintori, acompañada del cantante venezolano radicado en España, Carlos Baute y otras personalidades del espectáculo, del dirigente de la ultraderechista organización Ciudadano’s Albert Rivera y de dirigentes del Partido Popular (PP), impulsando una campaña para recolectar medicamentos y otros insumos para el pueblo venezolano que padece, según su criterio, de una terrible crisis humanitaria.

 

Con bombos y platillos y muchísima prensa internacional, entre los días 7 y 8 de junio Tintori puso en marcha la jornada “Rescate Venezuela” a fin de recabar medicinas y materiales médicos y sanitarios donados por particulares y empresas para “salvar” al pueblo venezolano que no consigue medicinas con facilidad debido al bloqueo económico.

 

Junto a un grupo de activistas, Tintori se apostó en la Puerta del Sol solicitando entre otros: jeringuillas, tensiómetros, pañales, mascarillas, gases, envases para análisis de orina, guantes esterilizados, tubos endotraqueales, bolsas de colostomía y, en general, material médico que no necesite unas condiciones especiales de traslado.

 

A esta “noble causa” se unieron de inmediato algunos artistas en busca de publicidad y algún centimetraje en los medios y por supuesto, los partidos políticos de la derecha española que se encontraban en la recta final de una campaña electoral que estuvo signada por el tema Venezuela.

 

“No votéis a la izquierda o mirad cómo terminaremos, pidiendo la caridad de la gente de otros países para sobrevivir”, parecían decir entre líneas los dirigentes conservadores para atacar a la coalición Unidos Podemos que mantuvo una posición distinta a la del establishment sobre la situación en la nación caribeña, víctima de una conspiración transnacional que busca derrocar al Gobierno Bolivariano y borrar la posibilidad de una iniciativa socialista en América Latina.

 

La manipulación funcionó. Miles de personas, pequeñas y medianas empresas se movilizaron para la solidaridad. El resultado fue el acopio de más de 7 toneladas de insumos médicos para el pueblo venezolano. Una “emocionada” Tintori publicaba en las redes sociales: “¡Gracias Madrid! Su apoyo y solidaridad con los venezolanos ha sido indescriptible. Unidos por el Rescate de Venezuela”, tras el éxito del operativo.

 

¿PERO QUÉ PASÓ DESPUÉS?

 

Sin dudas, cada quien sacó su “tajada” mediática. Unos promocionaron discos y otros proyectos individuales y políticos. Pero tanto el PP como Ciudadano’s, no lograron los resultados esperados el 26 de junio. El presidente en funciones Mariano Rajoy, no logró la cantidad de votos necesarios para formar un nuevo gobierno, ni siquiera con una hipotética y descartada alianza con Ciudadano’s. La derecha y la izquierda negocia en un escenario patéticamente parecido al que condujo a los nuevos comicios. El tema de Venezuela dejó de ser interesante para la clase política en pugna por el poder.

 

Existe en la actualidad una polémica y discusión entre las organizaciones y activistas que respaldaron la colecta, porque los medicamentos e insumos comienzan a vencerse, deteriorarse y perderse en un local de la capital española, sin que aparezcan los dolientes o responsables. Al parecer, la señora Tintori se lavó las manos; lo de ella era montar el show mediático, no garantizar que de verdad, si era eso lo que se quería, los insumos llegaran a manos de quienes los necesitan en medio de una supuesta crisis humanitaria.

 

En las redes sociales y en diversos portales de la contrarrevolución mediática, pueden leerse quejas y señalamientos donde activistas de la derecha reclaman la falta de voluntad para trasladar los insumos, que con tan buena fe donaron los españoles, hasta Venezuela.

 

Por no tratarse de un ayuda humanitaria oficial, como ocurre cuando realmente hay una crisis humanitaria producto de una catástrofe natural o guerra civil, los organismos internacionales como la Organización de Naciones unidas (ONU), no tramitan el envío.

 

Estas donaciones corresponden a una iniciativa individual de la señora Tintori junto a la Asociación Civil Venezolanos en España y el Proyecto Una Medicina por Venezuela, por tanto, son los encargados o deberían ser los responsables del destino final de los insumos.

 

Pero la situación ha generado malestar. Trasladar las más de 7 toneladas de materiales a Venezuela, implica un gasto que nadie quiere asumir toda vez que sólo puede hacerse a través de una empresa de encomiendas.

 

El almacenamiento de esta gran cantidad de insumos también ha generado disputas entre los grupos, insultos y peleas, incluso denuncias de saqueo por las redes sociales y acusaciones de robo. Según algunas versiones, los activistas dicen contar con el dinero necesario para hacer el envío pero no tienen con quien coordinar el mismo.

 

Este hecho denunciado por los mismos activistas opositores, es el reflejo de la doble moral, de la falsa solidaridad y del desprecio que tiene por el pueblo la derecha criolla que usando como excusa la difícil coyuntura por la que atraviesa el país, ha emprendido una campaña mediática internacional para imponer la matriz según la cual Venezuela atraviesa una “crisis humanitaria” con la única finalidad de allanar el camino para una intervención extranjera. La buena fe y la buena voluntad de los donantes fue burlada en Madrid, y la expectativa de quienes esperaban la supuesta ayuda también.

 

(Aporrea)

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