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Gritos de desesperación e impotencia estremecieron los oídos de los presentes en el velorio del  pequeño Ángel Gabriel Urdaneta. El niño de 3 años murió por una golpiza que le dio su padrastro, quien confesó, para más dolor, que había abusado sexualmente de él.

 

La muerte de Ángel Gabriel golpea no solo a sus parientes. Quienes leyeron, ayer, sobre el deceso lamentan esta tragedia. Ayer,  solo se respiraban aires de tristeza en la casa 62, de la calle 84, del barrio Villa Lossada, en La Concepción, donde vive la abuela materna del niño. Allí los parientes expresaban su dolor y recibían las condolencias.

 

En la humilde vivienda estaba Wilmer Zambrano, padre biológico del menor. Su mirada también transmitía dolor. Hablaba poco.

 

Por este crimen está detenido el padrastro de Ángel Gabriel, Richard González Montiel, de 21 años. Desde la madrugada del miércoles lo llaman “El Monstruo de La Concepción”. 

 

La familia del menor dijo que tuvo que pedir dinero a vecinos y allegados para costear los gastos del entierro, realizado en la tarde de ayer, en el cementerio El Edén, en La Concepción.

 

“Ni un bolívar quisieron darnos los familiares de ese asesino para los gastos. Nos reclamaron que Richard estaba preso por nuestra denuncia y que por eso no nos darían nada”, afirmó una tía del pequeño, Neida González.

 

“Ese monstruo (Richard) tiene que pagar por lo que hizo, por todo  el daño que le causó a  nuestro Ángel y a  nuestra familia”, resaltó la tía.

 

Un vocero del Cicpc informó, ayer, que el detenido reiteró lo dicho al momento de su aprehensión. Dice que golpeó al niño por una supuesta infidelidad de su pareja con un primo. En respuesta a este planteamiento, los  familiares de la progenitora fueron claros: “Eso es falso. Richard es muy  celoso”. 

 

El martes en la noche, Richard aseguró que unos ladrones lo habían golpeado a él y al niño, en el rancho  donde vivían ( en la invasión Araguaney,  frente al camposanto  El Edén).

 

“Ese hombre tenía en sus brazos al niño. Estaba ensangrentado y envuelto en una sábana. Dijo que unos ladrones los golpearon y le robaron una bicicleta, pero nos dimos cuenta que era mentira. La madre cargó a Ángel y lo llevó al Hospital Dr. José María Vargas”, declaró Yansi González, vecina del lugar.

 

El padre de Richard lo trasladó a él   al mismo centro asistencial donde habían llevado al bebé, sin vida. 

 

A las 10:00 pm, en ese hospital, el Cicpc detuvo al hombre, que admitió su culpabilidad.

 

Este jueves, trascendió que Richard sacó al hijastro del rancho, ofreciéndoles caramelos y galletas. 

 

Con un nudo en la garganta, la abuela materna de Ángel Gabriel, Maritza González, declaró que su nieto era feliz, “ayudándola” en los quehaceres del hogar. “Mi nieto no necesitaba juguetes para reír. Cada vez que me despertaba a barrer o a lavar,  me acompañaba, buscaba la ponchera con la ropa y la arrastraba hacia mí”, recordó la abuela.    

 

Según la abuela, Richard fue sorprendido hace dos años, sin ropa, en el cuarto de su hija. “  Quiso violarla y nosotros lo evitamos. Luego, volvieron a encontrarse, pero solo volvió para desgraciarnos la vida”. 

 

(Panorama)

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