Las trabajadoras residenciales de la ciudad capital, Caracas, se concentraron en las calles del centro para denunciar que están siendo despedidas sin justificación de los hogares donde trabajan luego del aumento del sueldo mínimo a 1.800 bolívares soberanos.

 

Las mujeres afirman que están luchando contra la injusticia que desde hace dos semanas las afecta, pues ahora sus empleadores alegan que no tienen capacidad de pago.

 

“La ley se respeta”, dijo Yulimar Pacheco, una de las protestantes en referencia a la Ley del Trabajo, de los Trabajadores y las Trabajadoras, sancionada durante la gestión del presidente Hugo Chávez, que reconoce los derechos de las trabajadoras del hogar.

 

(LaIguana.TV)

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