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Elecciones en EEUU: ¿Se ahogó Trump lejos de la orilla con una “olita azul”?
Noviembre 7, 2018 - 245 Vistas
La Iguana Google Plus

Mientras el Partido Republicano logró nadar hasta la orilla en el Senado de EEUU, el Demócrata asaltó la Cámara baja en estas elecciones de medio mandato. Desde ambos lados cantan victoria, pero lo cierto es que muchas voces afirman que tras estos comicios, las batallas intestinas en la política estadounidense no harán otra cosa que empeorar.

 

“Tremendo éxito esta noche. ¡Gracias a todos!”, fue lo que hizo cantar Trump a su pajarito preferido en su cuenta personal oficial.

 

​Pero más que una realidad, parece un brindis al sol. Y es que al llevarse el gato al agua en la Cámara de Representantes, a partir del próximo enero los demócratas prometen una guerra cruenta a Trump y podrán orquestarle un fregado a su agenda que dure dos años.

 

En este sentido, el economista y analista internacional José Luis Carretero Miramar observa que esos comicios han sido una especie de plebiscito respecto a las políticas de Donald Trump.

 

Para el experto “básicamente lo que se ha visto son los límites de la propuesta política de Donald Trump que ha planteado una serie de propuestas, una económica y una política”. Carretero Miramar señala que el actual presidente del país norteamericano llegó al poder en un momento de gran descontento social que sólo supo expresarse mediante la elección de Donald Trump, quien se presentó como un personaje contra el statu quo, antisistema.

 

“Sin embargo, a lo largo del desarrollo de su mandato ha habido una política encaminada más bien a favorecer a elementos fundamentales del poder estadounidense. Entonces, lo que hemos visto en este momento [elecciones] es una ola demócrata que ha venido acompañada de un aumento de la cantidad de gente que ha votado, tal y como ellos mismos lo pedían. Y esta nueva gente que ha ido a votar, jóvenes en gran medida, ha votado para echar a los republicanos del Congreso”, afirma el analista.

 

Tampoco están los demócratas para echar las campanas al vuelo. Aunque lograron retomar el control de la Cámara de Representantes tras ocho años, lo que esperaban que fuera una gran ola azul que se llevara todo por delante como para poder dominar el escenario político estadounidense casi por completo, terminó siendo una olita tímida, débil, y ahogada en sí misma.

 

En opinión de Carretero Miramar, “los demócratas no han podido plantear la lucha en el marco de estas elecciones intermedias como una lucha entre una deriva autoritaria y ultraconservadora, frente a una deriva de vuelta a la democracia. Y en el marco de ese discurso, en una sociedad como la norteamericana muy acostumbrada al consumo y a una estabilidad bastante amplia, esa política agresiva de Donald Trump respecto a este tipo de dinámicas culturales había generado una situación de inestabilidad y de división social que se ha expresado en el sufragio de gente que no había votado anteriormente”.

 

Esta debacle en la Cámara baja echó por tierra las aspiraciones de los republicanos de mantener el control de las dos cámaras para poder impulsar temas fundamentales en la agenda del inquilino de la Casa Blanca en la segunda mitad de su mandato.

 

En opinión del analista, los demócratas con su mayoría en la Cámara baja “van a frenar todas las iniciativas legislativas, les va a posibilitar ahondar en todas aquellas investigaciones respecto al comportamiento de los asesores de Donald Trump, al tema de la financiación de sus campañas, a la supuesta injerencia rusa en el marco de las elecciones, etc. Pero lo que no va a poder llevar adelante sin el control del Senado, es poner en marcha el proceso de impeachment. Van a tratar de erosionar todo lo posible la figura de Donald Trump y de los republicanos”.

 

En este contexto, Trump no podrá pasar una sola nueva ley de importancia en el resto de su periodo hasta las presidenciales de 2020, porque los demócratas machacarán toda iniciativa en el Congreso. Es con lo que se consuelan los demócratas. Y también con haber provocado la entrada de las minorías en escena con seis triunfos históricos: dos mujeres nativas, dos musulmanas, una latina, y un miembro de la comunidad LGBT, han hecho historia.

 

Originarias de pueblos nativos, Sharice Davids y Debra Haaland, fueron elegidas para la Cámara baja. Davis, del grupo indígena Ho Chunk y de 38 años, venció a un republicano que buscaba su reelección en el estado de Kansas por el Distrito 3. Mientras, Haaland de 57 años y perteneciente a la tribu Laguna Pueblo, logró el triunfo en el Distrito 1 de Nuevo México.

 

Por su parte, la latina Alexandria Ocasio-Cortez, se convirtió en la congresista más joven de la historia con apenas 29 años, al lograr un escaño en la Cámara de Representantes con una clara victoria en la puja por el Distrito 14 del estado de Nueva York.

 

Rashida Tlaib y Ilhan Omar son las dos representantes de la comunidad musulmana que llegaron también a la Cámara de Representantes. Tlaib, de 42 años, hija de padres palestinos, nació en Detroit y salió victoriosa por el Distrito 13 de su estado. En tanto, Omar, de 36 años y nacida en Somalia en un campo de refugiados desde donde emigró a EEUU a sus 14 años, obtuvo una clara victoria ante su rival republicano en el Distrito 5 del estado de Minnesota.

 

También Jared Polis de 43 años, declarado abiertamente homosexual, hizo historia tras resultar electo como gobernador del estado de Colorado, convirtiéndose así en el primer político de la comunidad LGBT en ostentar este cargo en un estado de EEUU.

 

“Básicamente lo que encontramos son toda una serie de movimientos tectónicos y sociales que avanzan bajo esa superficie y que han ido avanzando en los últimos tiempos. Y es que tenemos que la propia presidencia de Donald Trump es producto de esa situación de crisis civilizacional del conjunto del sistema global capitalista”, concluye José Luis Carretero Miramar.

 

(Sputnik)