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Vea cómo terminó este enfrentamiento entre un puma y un hombre desarmado
Febrero 17, 2019 -
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Travis Kauffman, un habitante de Colorado (EE.UU.), luchó contra un joven y feroz puma que lo emboscó mientras trotaba por un sendero en las montañas, el pasado 4 de febrero.

 

Kauffman, de 31 años, sufrió numerosas heridas en su cuerpo y se vio obligado a matar al felino para poder escapar de sus garras. Su caso tuvo gran repercusión en los medios y este jueves Travis ofreció una rueda de prensa para narrar su traumático encuentro con el depredador —conocido también como ‘león de montaña’ o ‘león americano’— y cómo logro sobrevivir.

 

El ataque tuvo lugar en el parque de Horsetooth Mountain, donde Kauffman planeaba trotar entre 20 y 25 kilómetros, pero fue interrumpido por el felino. “Levanté mis manos para cubrir mi rostro. En ese momento [el animal] me mordió la mano y la muñeca, y comenzó a arañarme la cara y el cuello”, afirmó.

 

No obstante, Travis destaca que fue entonces cuando logró convertir su miedo en valor y “responder” luchando como pudo, luego de que ambos se deslizaran por una colina. Intentó forcejear y noquear al puma usando palos y piedras, pero uno de sus brazos continuaba aferrado a las fauces del puma. Finalmente, logró presionar el cuello del depredador con su bota hasta asfixiarlo. Inmediatamente, corrió tan rápido como pudo por temor a que otros pumas estuvieran al asecho en la zona.

 

Como resultado del enfrentamiento, que duró unos 10 minutos, la muñeca de Kauffman sufrió una grave lesión, de la que aún no se ha recuperado. Además, las garras del felino dejaron una profunda herida en parte de su nariz y mejilla, que tuvo que ser suturada.

 

“No soy Chuck Norris. Lo sé, es una gran decepción”, bromeó. “Chuck habría salido sin un rasguño y, probablemente, tendría al puma colgado en sus hombros. Bueno, no solo al puma, sino toda la colina”, añadió entre risas.

 

En diálogo con la cadena CBS, Travis subrayó que las prendas de invierno que llevaba puestas impidieron que resultara con más heridas. El hecho de que estuviera trotando sin auriculares le permitió escuchar al puma acercarse y notar que venía detrás de él. “Habría sido una pelea mucho más difícil si hubiera volteado y [el puma] hubiera hundido sus dientes en mi cuello y no en mi brazo”, relató.

 

(RT)