Un avión de carga, de la aerolínea Turkish Airlines y procedente de Hong Kong, se ha estrellado en cercanías de Biskek, la capital de Kirguistán, reporta RIA Novosti. 

 

Por el momento se informa de al menos 37 víctimas mortales, de los cuales casi todos serían habitantes de las viviendas de la zona, incluyendo 6 niños. Según el Ministerio de Salud local, al menos 8 personas han sido hospitalizadas con lesiones graves y quemaduras. Las autoridades han precisado que estas cifras no son definitivas y aún pueden aumentar.

 

El Boeing 747-400 se accidentó cuando se preparaba para el aterrizaje a 1,5 kilómetros de la pista de aterrizaje del aeropuerto internacional de Manas, en una zona residencial. En el lugar se produjo un voraz incendio y alrededor de 32 viviendas resultaron destruidas.

 

A bordo de la aeronave solo se encontraban cinco miembros de la tripulación, de acuerdo con el Ministerio de Emergencias. El aeropuerto Manas ha sido cerrado temporalmente por el accidente.

 

Aunque al principio se informó que el accidente fue causado debido a condiciones climáticas adversas, las autoridades kirguises han declarado que será creada una comisión de investigación especial que determinará si se debió a esa causa o a problemas técnicos. De momento se sabe que en el momento de la caída del Boeing en la zona había una densa niebla. También se baraja con la posibilidad de que el avión fuera alcanzado por un rayo.

 

(RT)

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