Con Juan Guaidó ya desinflado, Estados Unidos comienza a barajar diferentes opciones de la agresión militar, y sus voceros hablan abiertamente de ellas, expresó el comunicador y analista político Miguel Ángel Pérez Pirela en la edición número 16 de su programa Desde donde sea, que se transmite a través de Internet y redes sociales.

 

En el espacio, Pérez Pirela desmenuzó las declaraciones de varios personajes estadounidenses, y de funcionarios de inteligencia de Rusia, para advertir que ante el fracaso del liderazgo construido en laboratorio de Guaidó, cobra fuerza la tesis de una acción violenta, que podría ser apoyada por países vecinos, como Colombia y Brasil, y podría ser de alta o de baja intensidad.

 

Al inicio del programa, luego de expresar su voz de protesta por la muy difícil situación que vive su natal estado Zulia, Pérez Pirela dedicó el programa al recién fallecido periodista Eleazar Díaz Rangel, a quien calificó como “un gran amigo, un gran maestro, uno de los periodistas más importantes de Venezuela”.

 

Destacó que Díaz Rangel fue un ejemplo porque hasta las últimas horas de su vida estuvo trabajando y recordó que Últimas Noticias, diario que él dirigía, fue el único que circuló el 14 de abril de 2002, en medio de un silencio mediático de las grandes corporaciones que querían ocultar el hecho de que el golpe contra Hugo Chávez se había revertido.

 

Amenazas y movimientos geoestratégicos

 

“Se siguen buscando diferentes mecanismos para derrocar a Nicolás Maduro. A tres meses de la autoproclamación, Guaidó ha caído desde 65 puntos a 32 en las encuestas. Esto hace que EEUU esté buscando nuevas opciones, lo cual es peligroso porque son de intervención directa o indirecta”, dijo.

 

Uno de estos mecanismos es el bloqueo naval, presentado como una opción de baja intensidad. “Los analistas pagados por el Departamento de Estado dicen que no se trata de una invasión con marines, sino de otros mecanismos. Eso tiene que ver con la reunión a puerta cerrada del 10 de abril en Washington, en el Centro de Estudios Estratégicos Internacionales, en la que participaron integrantes del Consejo Nacional de Inteligencia y del Consejo de Seguridad Nacional. Allí se hizo una evaluación del uso de la fuerza militar en Venezuela, según el diario La Vanguardia de España –puntualizó Pérez Pirela, revisando materiales publicados por LaIguana.TV-. No es posible una invasión, pero sí un bloqueo naval. Según un especialista del Cohen Group solo sería factible si hay apoyo de otros países. El problema es que los países del Grupo de Lima no son partidarios del uso de las fuerzas militares y los líderes del congreso estadounidense tampoco. El número de tuits de los cuatro voceros de la estrategia (Mike Pence, John Bolton, Marco Rubio y Mark Pompeo) ha caído de 140 a 34 semanales, un silencio estratégico por parte de los cuatro artífices del caso Venezuela que tiene que ver con otras opciones”.

 

La otra vertiente del análisis es el aporte de la inteligencia rusa, que ha observado signos de preparación de una operación militar contra Venezuela, aunque solo el tiempo dirá si ese plan verá la luz. “El jefe de la Inteligencia de Rusia, Serguei Nayshkin, dice que EEUU estaría provocando una catástrofe humanitaria con una invasión a Venezuela. También dijo que países occidentales están despedazando a Venezuela del mismo modo que lo hicieron con Libia. Asegura que EEUU quiere cambiar el poder en Venezuela con el apoyo de Colombia”.

 

Pérez Pirela acotó que otro posible aliado en la estrategia de ataque es el Brasil de Jair Bolsonoaro, solo que su propio alto mando le ha dicho no te vistas que no vas. “Podría valerle un golpe a Bolsonaro. La Fuerza Armada brasileña es también empresarial. Como todo complejo industrial-militar, tiene grandísima beligerancia en las decisiones políticas”.

 

Prosiguió citando a voceros rusos, al referirse a las declaraciones del vicealmirante Igor Kostiukov: jefe adjunto del Departamento Central de Inteligencia. “Se están llevando a cabo varias opciones que van desde la creación de condiciones para un incremento de la inconformidad de la población que derive en un estallido social, hasta escenarios de fuerza contra Caracas”.

 

“Rusia habla de una presión externa sin precedentes de EEUU sobre Venezuela. Están trastocando todas las normativas internacionales y muchas internas en esta guerra sin cuartel. Lo que no ha logrado con una política de acoso económico, financiero, psicológico y diplomático, EEUU lo quiere lograr mediante acciones militares que en un primer momento tendría características de baja intensidad”, subrayó Pérez Pirela, a modo de conclusión preliminar.

 

Otra advertencia hecha por Rusia, catalogada por el moderador de Desde donde sea como muy preocupante, se refiere a la presencia de campos de entrenamiento yihadistas y células del Estado Islámico y Al Qaeda en países latinoamericanos y del Caribe.

 

Las declaraciones de Scott y Brownfield

 

Un elemento adicional para sopesar la realidad actual son las declaraciones que han hecho importantes figuras de EEUU, como es el caso del senador Rick Scott, quien viajó a Cúcuta y habló de ingresar ayuda humanitaria con el apoyo militar estadounidense. “Maduro no nos ha dado otra opción”, dijo este parlamentario ultraconservador del estado de Florida.

 

Por otro lado, el exembajador de EEUU en Venezuela William Brownfield, durante una entrevista periodística, señalo que EEUU va a atacar a Venezuela “pero no con métodos convencionales, no con 20 mil marines que desde Maiquetía lleguen a Caracas”, sino a través de de métodos nuevos de combate, entre los que mencionó los cibercomandos, armas militares de nueva generación que forman parte de la opción militar. “Tanto que se burlaron de las denuncias del gobierno sobre los ataques cibernéticos contra Guri y ahora aparece un vocero estadounidense que los confirma. Si Brownfield lo está diciendo, ¿por qué dudar de que los apagones han sido provocados?”, se preguntó.

 

Tarre fuera de control

 

Pérez Pirela revisó también la actuación reciente de voceros del autojuramentado Guaidó en el exterior.

 

En primer lugar, mostró la pérdida de la compostura de Gustavo Tarre Briceño, autoproclamado embajador de Venezuela en la Organización de Estados Americanos, frente a las preguntas de una periodista en Washington. “Ella le preguntó si había participado en una reunión en EEUU en la que se habló de invadir a Venezuela. Tarre primero intenta descalificar a la periodista, pero luego tiene que aceptar que sí estuvo en la reunión y que forma parte del think thank especializado en invasiones. Luego trata de hacer ver que la periodista no sabe nada de Venezuela, pero ella le replica que estuvo acá en febrero. Termina aceptando que es él quien tiene cinco años sin venir al país”.

 

“Estas son las personas que representan a Guaidó. Tarre que forma parte de un grupo especializado en invasiones y ahora Alberto Federico Ravell, que es su jefe de prensa”, ironizó Pérez Pirela, para luego cuestionar también a los dirigentes que se ha autorregalado un exilio dorado desde el que pretenden dirigir a los opositores. “Esa clase política, entre quienes están Borges, Smolansky, Vecchio, Ledezma, viven al estilo Falcon Crest y hablan de un país que no existe. Hablan en nombre de opositores que están en Venezuela, que saben lo que está pasando en Venezuela y que no se sienten representados en ellos. Su situación se parece mucho a la de Rafael Ramírez, quien no puede justificar entre 4 mil y 20 mil millones de dólares, pero se mantiene a salvo de las sanciones de EEUU… pero ese es otro tema”.

 

Añadió que el pasado martes la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) le negó la acreditación a Guarequena Gutiérrez, quien intentó ingresar como representante de Venezuela, cuando en realidad, es una enviada de Guaidó. Los supuestos embajadores son reconocidos solo en EEUU pues hasta en Europa se le trata como representantes del diputado.

 

Pérez Pirela valoró positivamente la respuesta dada por el presidente Nicolás Maduro al brasileño Jair Bolsonaro, quien dijo estar dispuesto a participar en una acción militar contra Venezuela. “El presidente Maduro le dijo que una amenaza de guerra es una locura fuera de siglo que viola la Carta de las Naciones Unidas y todos los acuerdos entre Brasil y Venezuela. También comentó que Bolsonaro llegó más loco que nunca luego de hablar con Trump y con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu”.

 

El comunicador elogió igualmente los movimientos internacionales del canciller Jorge Arreaza, quien fue a Naciones Unidas a reunirse con el secretario general, António Guterres. “La bisagra que está parando la acción militar contra Venezuela es la ONU. No sería raro que en los próximos meses, Trump se lleve en los cachos a la ONU para invadir a Venezuela”, alertó.

 

Sin vela en el entierro

 

“No es necesario ver lo que están diciendo los dirigentes nacionales de la oposición para saber lo que va a pasar en Venezuela. Ellos no tienen vela en este entierro, hay que mirar a EEUU, a su política interna. Un exvicepresidente, Joe Biden, se lanza nuevamente. Dijo que los valores fundamentales de EEUU, su posición en el mundo, su democracia están en juego hoy. Prácticamente dijo que el país es manejado por un loco, y es cierto. Europa apoya a Trump solamente sobre Venezuela. En todo lo demás está en contra: Irán, Cuba, China. Lo ven con desprecio, lo critican soto vocce”.

 

Recomendó prestar especial atención a ciertas noticias que pasan por debajo de la mesa, como la relativa a un evento que se realizó entre 22 y 24 de abril en Bogotá, en el que se encontraron altos mandos militares de EEUU, Brasil, Colombia, Ecuador y Perú para hablar de Venezuela. Fue en el contexto de una Conferencia Multilateral de Fronteras a la que asistieron altos mandos del comando sur de EEUU.

 

“Según la Casa Blanca, Colombia tiene 209 mil hectáreas sembradas de cocaína y producción potencial de cocaína pura cercana a las mil toneladas métricas… pero el problema es Venezuela”, apuntó.

 

Añadió que Colombia, el mismo país que dice que en Venezuela hay crisis humanitaria, está sumido en un paro nacional por el descontento con el Plan Nacional de Desarrollo, como respuesta a la violencia creciente contra líderes sociales y para rechazar la estigmatización de los pueblos indígenas.

 

Para finalizar el programa, Pérez Pirela habló del pueblo de Caracas que abarrotó las playas de Vargas en Semana Santa, contrariando la tesis de la crisis humanitaria, cuadro que no fut reseñado por unos “medios enfermos de malas noticias”.

 

“El pueblo ha estado sin agua, sin electricidad, sin acceso a alimentos y medicinas y no quieren permitirle que disfruten Semana Santa”.

 

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(LaIguana.TV)

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