El actual redactor jefe de WikiLeaks, Kristinn Hrafnsson, debatió con Sputnik la posible extradición del fundador del portal de filtraciones políticas, Julian Assange, condenado a 50 semanas de prisión.

 

Según declaró Hrafnsson, las autoridades británicas y estadounidenses no permiten a nadie comunicarse con Assange, algo que hace difícil «proporcionar actualizaciones acerca de su condición».

 

El editor subrayó que es necesario «luchar contra la solicitud de extradición» del fundador de WikiLeaks, presentada por EEUU el 11 de abril.

 

«Es una cuestión de vida o muerte para Assange, y es una cuestión de preservar el principio fundamental del periodismo: el derecho de publicar información veraz. Eso es de lo que se trata», señaló Hrafnsson, quien instó a que la gente «haga todo lo posible» para ayudar a Assange.

 

«Escriban a sus parlamentarios y unan sus fuerzas», expresó.

 

«Piensen en lo que está pasando aquí. Ya no tengo fe en el Gobierno y sus ramas, así que me parece que con todos sus fracasos en el caso WikiLeaks, la gente debe rebelarse y hacer algo», agregó Hrafnsson.

 

El jefe de WikiLeaks advirtió que si los activistas no empiezan a organizar protestas para cambiar la situación actual, «vamos a observar la ruptura de todas las normas de nuestra sociedad y del sistema internacional, así que esto es serio, y es una prueba decisiva para todos».

 

Por su parte, los simpatizantes de Assange se congregaron frente al tribunal de Southwark, pidiendo justicia para el fundador de WikiLeaks.

 

Según declaró a Sputnik uno de los miembros del movimiento #FreeJulianAssange, el ciberactivista fue arrestado en la víspera de la visita oficial del presidente estadounidense Donald Trump al Reino Unido.

 

«El desalojo de Assange de la embajada de Ecuador fue ideado por la Administración Trump en EEUU. Presionaron a Ecuador para que lo expulsara, y ahora, casualmente, [el presidente de EEUU] va a besarle la mano a la reina, mientras que el Gabinete de ministros va a besarle el trasero [a Trump]», señaló el simpatizante del ciberactivista australiano.

 

«En cuanto a Julian, corre el peligro de ser extraditado a EEUU por la puerta trasera, y no lo volveremos a ver», lamentó.

 

El fundador del portal de filtraciones WikiLeaks fue condenado a casi un año de prisión por violar su arresto domiciliario en el 2012.

 

Assange compareció en un tribunal de Londres después de ser expulsado de la embajada ecuatoriana y arrestado por romper las condiciones de la fianza hace casi siete años. También fue detenido en relación con una orden de extradición en nombre de EEUU que lo acusa de participar en una de las mayores filtraciones de información clasificada de la historia.

 

El ciberactivista se refugió en la sede diplomática ecuatoriana en junio del 2012 tras perder todas las apelaciones contra la extradición que el Reino Unido se aprestaba a cumplir, accediendo al pedido de la Fiscalía sueca que lo requería para juzgarlo por presuntos delitos sexuales.

 

El temor del fundador de WikiLeaks es terminar finalmente deportado a EEUU donde podría ser juzgado por delitos que se castigan con la pena de muerte, por haber publicado secretos de Estado.

 

(Sputnik)