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¿jalando? Almagro sorprendió a EE.UU. por “calidez” en reunión con embajador gringo en 2010
Marzo 28, 2017
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El excanciller uruguayo Luis Almagro sorprendió a la diplomacia estadounidense por la calidez con que recibió en febrero de 2010 al embajador gringo en ese país, David Nelson, durante una prolongada reunión en la que se mostró “ansioso”  por que se entendiera que él quería mantener una excelente relación con EEUU, según lo indica un informe filtrado por Wikileaks.

 

El documento, firmado por Nelson, recoge los detalles de un encuentro de 90 minutos que el día 19 de febrero de 2010 sostuvo como ministro de Relaciones Exteriores entrante con el jefe de la sede diplomática de EEUU en Uruguay, y en el que se enumeran las posturas proestadounidenses que expresó Almagro en relación con al menos seis puntos de la agenda tratada.

 

El comentario conclusivo de Nelson es contundente:  “Él no es alguien con quien los funcionarios de los Estados Unidos hayan tenido mucha interacción, por lo que no nos esperábamos la calidez con que recibió al embajador. La reunión fue mucho más larga de lo esperado, y Almagro parecía estar ansioso en que entendieramos que él quería mantener una excelente relación bilateral.”

 

En la reunión el embajador le mostró a Almagro su agradecimiento por la cooperación de Uruguay con EEUU en los asuntos regionales y multilaterales y le expresó que su gobierno acogía con satisfacción el deseo de Uruguay de aumentar su presencia y visibilidad en el escenario internacional. Concretamente se refirió a la posibilidad de que la diplomacia uruguaya obtuviera un puesto en el Consejo de Seguridad de la ONU en 2015-2016, como efectivamente ocurrió.

Por su parte Almagro le respondió que él y su ministerio “siempre escucharían atentamente cualquier cosa que los Estados Unidos tuviera que decir”. Y remató insistiendo en que “Uruguay es un firme creyente de la importancia del multilateralismo, prosiguió Almagro, y el multilateralismo es imposible sin la participación estadounidense”, según lo registró Nelson.

 

En otro aparte del encuentro Almagro (apararentemente por iniciativa propia) se refirió a los “inútiles” comentarios que había hecho en enero el también entrante ministro de Defensa de Mujica, Luis Rosadilla, sobre la presencia de fuerzas militares estadounidenses en Haití, luego del terremoto que desvastó la nación caribeña. El funcionario había expresado  que “no se pueden descartar los riesgos” de una invasión militar del país caribeño por parte de EE.UU.

 

En ese sentido Almagro le informó a Nelson que en una reunión del gabinete de seguridad de Mujica, él planteó el tema y que el jefe de Estado habría mostrado su preocupación porque otros ministros hablaran sobre asuntos de política exterior y que eso había consolidado su rol de vocero en la materia.

 

Al respecto Almagro sugirió y alentó las comunicaciones abiertas y frecuentes con el embajador en todos los asuntos pertinentes, precisa el informe.

 

En la conversación el embajador Nelson tomó como señales positivas los comentarios de Almagro a favor de la iniciativa Pathways, un plan impulsado por la entonces secretaria de Estado, Hillary Clinton,  para “conectar a los países del Hemisferio Occidental que tienen un compromiso con la democracia y los mercados abiertos para fomentar el crecimiento, la prosperidad y la justicia social de manera inclusiva”.

 

Asimismo su postura a favor de la visión estadounidense sobre el cambio climático, en relación a la cual prometió “colaborar lo más estrechamente posible con los Estados Unidos en esta área”.

 

En contrapartida Almagro sólo planteó dos requerimientos de su país a EEUU. Uno, lo referente a las visas para funcionarios de su gobierno, cuyo otorgamiento se veía afectado por los antecedentes de insurrección armada de algunos ministros y del propio presidente electo, José Mujica. Y dos, la petición de incluir los textiles uruguayos en un programa de preferencial arancelarias andinas.

 

En ninguno de los dos temas hubo ofertas concretas del embajador. Y sobre las visas apenas se asomó alguna intervención de la embajada siempre y cuando los funcionarios hicieran sus solicitudes con antelación.

 

(La Tabla)