Henri Falcón, excandidato presidencial y fundador del partido político Avanzada Progresista, desembolsó un monto de 200.000 dólares para hacerse de los servicios del lobby político canadiense Dickens&Madson, de manera que su director Ari Ben-Menashe -un excolaborador de los servicios de inteligencia israelíes- haga todo lo posible para convencer al gobierno de Donald Trump (Estados Unidos) y de Vladimir Putin (Rusia) de que él debería ser el próximo Presidente de Venezuela.
 
 
Un reporte publicado por el portal estadounidense Politico, reseñó que la firma canadiense contratada por Falcón, quien perdió en las elecciones presidenciales de 2018 frente al Presidente, Nicolás Maduro, tiene la misión de «convencer a los gobiernos de Estados Unidos, Rusia y otros de que lo apoyen como ‘candidato de compromiso’ a la Presidencia de Venezuela».
 
Según el texto, Falcón sería presentado como la «fórmula para desbloquear una situación política atascada en el pulso entre Maduro y el líder opositor Juan Guaidó».
 
«La firma se dispone a cabildear al Poder Ejecutivo y/o al Legislativo del gobierno de Estados Unidos y sus agencias en apoyo a los esfuerzos del partido político Avanzada Progresista para elegir a Henri Falcón como Presidente de Venezuela», detalla el documento presentado al Departamento de Justicia estadounidense, que también especifica que el valor del contrato asciende a 200.000 dólares.
 
Tras conocerse la noticia Falcón le dijo a BBC Mundo que lo único que había hecho su partido era «contratar de manera legal unos servicios profesionales y de representación en el exterior, igual que hacen otras muchas formaciones políticas venezolanas».
 
Por su parte, el economista venezolano Francisco Rodríguez, residenciado en Estados Unidos y que también asesora a Falcón, dijo que la inclusión de esa aspiración presidencial en los documentos se debió a un «error administrativo» y que el fin de la contratación de Ben-Menashe es para «buscar una solución pacífica a la crisis política, humanitaria y económica de Venezuela».
 
Al ser interrogado si le gustaría volver a ser el candidato en unas próximas elecciones, Falcón dijo a la agencia británica lo siguiente: «No se trata de una cuestión personal, sino de devolverle la gobernabilidad al país».
 
¿Quién es Ari Ben-Menash?
 
De acuerdo a un despacho de la BBC, Ari Ben-Menashe es un hombre «judío-iraní» de 68 años nacido en Teherán, Irán, con gran influencia «en el mundo de la inteligencia global», que tiene un perfil «misterioso» y que además de ser excolaborador de los servicios de inteligencia israelíes; fue representante del expresidente de Zimbabue, Robert Mugabe y recientemente de la junta militar que gobierna de facto en Sudán.
 
Además, otro dato importante, es que Ben-Menashe estuvo implicado en el caso Irán-Contra que dirigió el actual «enviado especial de Estados Unidos para Venezuela», Elliott Abrams, donde suministraro armas de manera ilegal a grupos contrarios a la Revolución Islámica para intentar frenar el movimiento, que finalmente no pudo ser disuelto.
 

El ahora director contratado por Falcón ahora tendrá la función de promover a su cliente como «una solución» para resolver las diferencias entre la oposición radical y el Gobierno venezolano.

 
(LaIguana.TV)
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