Tras la decisión del primer ministro Boris Johnson de suspender el Parlamento dos semanas antes del Brexit, una ola de protestas y renuncias se precipitó este jueves en Reino Unido.

 

La suspensión, que se extenderá del 9 de septiembre hasta el 14 de octubre, originó que centenares de personas en varias parte del país se congregaran en la sede del Parlamento para denunciar el hecho como un golpe de Estado, reseña Prensa Latina.

 

La manifestación se trasladó luego a la cercana calle Downing, residencia oficial del Primer Ministro, y según anunciaron los propios manifestantes, la protesta se extenderá los próximos días.

 

Mientras tanto, la petición hecha ayer contra la suspensión del Parlamento acumula este jueves más de un millón 200 mil firmas, menos de 24 horas después de ser colgada en la página oficial del Gobierno.

 

Según el primer ministro Boris Johnson, a pesar de las cinco semanas de receso, los parlamentarios tendrán tiempo suficiente para debatir sobre el Brexit antes de la fecha prevista para la ruptura, pero sus detractores le reclaman que la movida tiene como objetivo allanar el camino para una salida sin acuerdo.

 

(AVN)

 

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