La diputada opositora Delsa Solórzano fue tendencia hace algunas semanas porque declaró que los legisladores de la Asamblea Nacional (AN) tienen 4 años sin cobrar su sueldo y llegó a decir que era una «mantenida» por su esposo.

 

«A mí me da pena, yo tengo que pedirle a mi marido para un chicle y cigarrillos», aseguró en la entrevista que le hiciera César Miguel Rondón.

 

Si esto es cierto, que los diputados opositores viven de lo que les suministran sus familiares, cómo hace el también diputado y vicepresidente de la AN, Stalin González, para costearse un viaje a Estados Unidos y pagar entrada VIP para ver un juego de playoffs de la Major League Baseball (MLB).

 

Solamente la entrada para estar en el palco privilegiado y ver todas las incidencias del partido detrás del home tiene un costo de 7 mil dólares. Sin contar boleto aéreo ni estadía. ¿Acaso son los recursos entregados para la supuesta «ayuda humanitaria»?

 

(LaIguana.TV)

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