El departamento colombiano del Cauca, ha sido escenario de dos masacres en menos de una semana. Las cinco personas que fueron asesinadas el jueves 31 de octubre por hombres armados se suman a otras cincos que corrieron la misma suerte en la población de Tacueyó.

 

De acuerdo con el reporte del gobierno del Cauca, la masacre más reciente ocurrió el 31 de octubre en la vereda Santa Elena, un territorio en los límites de Corinto con Caloto. Cuatro de las víctimas llevaban a cabo un levantamiento topográfico.

 

Las identidades de las personas asesinadas son Carlos Mario López, Diego Hernán Rodríguez Torres, Diego Alejandro Cerquera Picón y Roosebelt Saavedra Solarte, miembros de la Fundación Desarrollo de las Ingenierías y las Ciencias de la Salud para la Proyección Social (Fundipros).

 

Además, otro cuerpo fue hallado en el corregimiento Huasanó, en la zona rural de Caloto, al norte del Cauca.

 

Sobre estos hechos, el ministro de Defensa colombiano, Guillermo Botero, atribuyó esta nueva matanza a narcotraficantes que operan en el Cauca: una zona donde hay extensos cultivos de coca y marihuana.

 

Dos días antes, el pasado martes 29 de octubre, cinco personas fueron asesinadas en la vereda La Luz, población de Tacueyó. Entre las víctimas se encontraba Cristina Bautista, una gobernadora indígena y cuatro guardias.

 

Esta masacre se les atribuye a presuntos hombres de la columna Dagoberto Ramos, grupo disidente de las Farc.

 

De acuerdo con las Fuerzas Militares colombianas estos hechos se habrían producido como retaliación por la detención de tres hombres por parte de la guardia indígena, conocidos como: alias de «Barbas», «Chinga» (hijo de alias ‘Indio Amansador’, encargado de la Estructura 6), y «Javier», coordinador de la columna «Jaime Martínez”.

 

“Para rescatarlos, los delincuentes atacaron a la guardia, dejando, además de los muertos, seis heridos, de los cuales cuatro están siendo atendidos en Toribio y dos en Tacueyó», explicó en un comunicado la autoridad castrense.

 

Los pueblos indígenas del Cauca que quedaron golpeados por la noticia de esta masacre denuncian la indiferencia y mala administración por parte del Gobierno Nacional.  

 

Después de esta masacre en el municipio de Corinto, el ministro de Defensa, Guillermo Botero, y al general Luis Fernando Navarro, comandante de las Fuerzas Militares se trasladaron al Cauca.

 

(LaIguana.TV)

 

 

 

 

 

 

 

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