El presidente de Argentina, Alberto Fernández, anunció que el aislamiento social y obligatorio se extenderá dos semanas más, hasta el 10 de mayo, aunque el confinamiento se flexibilizará para que se pueda movilizar la mitad de la población.

 

El presidente de Argentina, Alberto Fernández, anunció que el aislamiento social y obligatorio se extenderá dos semanas más, hasta el 10 de mayo, aunque el confinamiento se flexibilizará para que se pueda movilizar la mitad de la población.

 

«Aunque cuando hemos dado pasos importantes, estamos lejos de decir que esto está terminado», señaló el mandatario al anunciar la prolongación de la cuarentena desde la residencia presidencial de Olivos, en la provincia de Buenos Aires.

 

Al recordar que el confinamiento comenzó el pasado 20 de marzo, Fernández aseguró que la pandemia del nuevo coronavirus, causante de la enfermedad COVID-19, «genera conflictos económicos y muchos argentinos y argentinas están necesitando volver a su vida cotidiana para recuperar lo habitual, entre ello el modo de ganarse el sustento, y debemos dar ese paso sabiendo que debemos ser muy cuidadosos en no aumentar el riesgo más de lo debido”.

 

Con el aislamiento físico que entró en vigor hace más de cinco semanas, el Gobierno consiguió «que el contagio fuera lento para organizar el sistema sanitario y que pueda atender una mayor demanda de casos», puntualizó el presidente.

 

«Seguimos en una pandemia que está asolando el mundo, y gracias a Dios en Argentina no ha tenido la capacidad de daño que ha expresado en otras partes del mundo, pero eso ha ocurrido por lo que han hecho los argentinos y argentinas», destacó.

 

A través de un televisor que mostraba el mapa del país, el mandatario dio cuenta del avance del virus SARS-CoV-2 en el territorio, siendo la capital argentina y la provincia de Buenos Aires (este) el mayor número de casos junto a la de Córdoba (centro), Santa Fe (centro-este), Chaco (norte), Tierra del Fuego (sur) y Río Negro (sur).

 

En todo el país son «3.780 casos confirmados y 186 fallecidos lamentablemente», resumió Fernández.

 

Intervención provincial

 

Argentina entra desde el próximo lunes en una nueva fase del aislamiento caracterizada por una «segmentación geográfica» que permitirá que se movilice el 50% de la población.

 

El aislamiento continuará sin modificaciones en los centros urbanos de más de 500.000 habitantes.

 

En el resto de los municipios, «dejamos en mano de las autoridades provinciales las actividades que se pueden abrir y cuáles deben permanecer cerradas», anunció Fernández.

 

El Ejecutivo estableció cinco requisitos que deben cumplir estas localidades con menos de medio millón de personas para que pueda reanudarse la actividad.

 

El tiempo de duplicación de casos no puede ser menor de 15 días y el sistema de salud debe ser capaz de atender la potencial demanda de casos.

 

En la zona no debe registrarse una situación de vulnerabilidad, el porcentaje de población involucrada en las actividades no debe superar el 50%, y en la zona no tiene que haber transmisión comunitaria.

 

«Si algunas de estas cinco razones o exigencias deja de cumplirse, vamos a poder dar marcha atrás con la decisión provincial» para retomar la cuarentena estricta, señaló Fernández.

 

Otros permisos

 

En términos generales, el Gobierno autorizará «que una persona pueda salir hasta un radio de 500 metros con fines de esparcimiento, como salir a caminar», no así a realizar actividad física, «porque expone la transmisión del virus y es más riesgosa», señaló el presidente.

 

Los niños también pueden salir acompañados de sus padres, «pero todos en cualquier caso pueden salir una hora diariamente y en un radio de 500 metros de su casa», explicitó el presidente.

 

Las clases continuarán suspendidas, no habrá tareas en la administración pública, ni actividades recreativas, como las de restaurantes o espectáculos.

 

Tres grupos de personas son considerados grupos de riesgo y están eximidos de trabajar: mayores de 60 años, personas con factores de riesgo y embarazadas.

 

Etapas

 

Durante su intervención, el presidente contextualizó que la primera etapa de confinamiento, que inició el pasado 20 de marzo, fue considerada un «aislamiento estricto» que inmovilizó al 90% de la población.

 

Semanas después se llegó al «aislamiento administrado», el cual habilitó «que el 75% de la gente se mantenga en condiciones de cuarentena», prosiguió Fernández.

 

«Ahora comienza esta tercera etapa donde empezamos a tener en cuenta lo que hemos experimentado en estos 35 días de cuarentena y ver cómo podemos actuar», resumió Fernández.

 

Argentina tiene por delante dos etapas más hasta llegar a la normalidad, siempre que no se dispare el número de casos.

 

Rodeado del ministro de Salud, Ginés González García, y el jefe de gabinete, Santiago Cafiero, Alberto Fernández desaconsejó el uso del transporte público, rechazó «el falso dilema de la salud y la economía», y agradeció el respeto del confinamiento.

 

Estas medidas entrarán en vigor cuando se publique en el Boletín Oficial el decreto en donde se detallan todas las características de la nueva etapa de la cuarentena, lo que se espera suceda este domingo.

 

(Sputnik)

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