La Dirección General de Centros Penales (DGCP) de El Salvador puso fin a la separación de reos por pandilla en las cárceles del país, tras la nueva declaratoria de emergencia máxima por un alza en los homicidios.

 

«Este día se acabaron las celdas de una misma pandilla, hemos mezclado a todos los grupos terroristas en la misma celda, en todos los centros penales de Seguridad. ¡El Estado se respeta!», publicó Osiris Luna, titular de la DGCP, en su cuenta de Twitter.

 

Según la Dirección, el propósito de esta medida es impedir la salida de órdenes de asesinato del interior de las cárceles salvadoreñas, que propiciaron una ola de 23 homicidios en el país tan solo el 24 de abril.

 

En julio de 2019 la DGCP rompió por primera vez un protocolo establecido durante la presidencia de Antonio Saca (2004-2009), de separar por prisiones a efectivos de las principales «maras» (pandillas) del país: la Salvatrucha o MS13, la Barrio 18 Sureños y la 18 Revolucionarios.

 

El presidente Nayib Bukele ordenó emergencia máxima en los centros penales en los que hay pandilleros, tras una ola de 23 asesinatos en varias zonas del país.

 

La medida consiste en un encierro total y el envío de los cabecillas a aislamiento solitario, mientras duran los operativos policiales para detener este repunte en los homicidios, que se mantenían en niveles ínfimos desde que fue decretada la cuarentena domiciliar para enfrentar al coronavirus causante del COVID-19.

 

(Sputnik)

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