David Rivera, un excongresista de Florida, amigo cercano del senador Marco Rubio y ficha de la extrema derecha venezolana en Estados Unidos, confesó que la filial de Petróleos de Venezuela (PDVSA) en Estados Unidos PDV USA y su refinería CITGO ya era controlada por el grupo extremista Voluntad Popular y la administración de Donald Trump, desde mucho antes que apareciera Juan Guaidó en el show mediático.

 

La confesión de Rivera surgió luego que el grupo de Voluntad Popular y Primero Justicia secuestraran CITGO en Estados Unidos, atribuyéndose como miembros del falso gobierno de Juan Guaidó, entre ellos Carlos Vecchio, David Smolansky, Julio Borges y otros, que mantienen la refinería tomada con el apoyo del régimen de Trump, aseguraran que no tienen nada que ver con la demanda que interpuso PDVSA  contra el excongresista Rivera por estafa.

 

«Petróleos de Venezuela SA (PDVSA) presentó la demanda el pasado miércoles en un tribunal de Manhattan, Nueva York, una demanda contra el excongresista de Florida David Rivera dueño de la empresa Interamerican Consulting Incorporated en relación a un contrato de consultoría firmado entre ambos por valor de 50 millones de dólares, después de no haber recibido los servicios acordados, según registra la acusación», explica una información publicada por el diario estadounidense The New York Times el pasado viernes.

 

El contrato, según el Times, fue firmado en 2017 con el objetivo de mejorar la imagen y reputación de PDVSA en Estados Unidos, atacada duramente por la administración Trump y el Gobierno.

 

De acuerdo a la información Rivera, un excongresista de Miami reconocido por sus recalcitrantes posturas contra los gobiernos de Cuba y Venezuela, fue contratado por PDV USA y altos funcionarios de CITGO que actualmente están arrestados en Venezuela.

 

¿Qué dice la demanda?

 

«La demanda de PDVSA alega que estaba al borde de la quiebra en 2017 y necesitaba alguien que les ayudara a mejorar su reputación y sus relaciones con la clase política estadounidens», cita The New York Times, que agrega que la empresa de Rivera, Interamerican Consulting, funcionaba desde su propio condominio y su única empleada era una hermana del entonces legislador.

 

En la demanda, PDVSA alega que a Rivera se le entregaron 15 millones de dólares a través de una subsidiaria en Estados Unidos, PDV USA. A cambio, alega la demanda, Rivera entregó dos reportes con un total de cinco páginas con información vaga que no representa lo que se esperaba por 50 millones de dólares.

 

La compañía de Rivera “no realizó ningún servicio significativo bajo el acuerdo, y definitivamente no llevó a cabo el nivel de servicios que podría razonablemente esperarse por un pago de 17 millones al mes”, durante tres meses, afirma la demanda.

 

La demanda puntualiza que Interamerican Consulting Incorporated se comprometió en 2017 a ofrecer servicios estratégicos de consultoría para formular un plan que mejorara la reputación de PDVSA. El objetivo era ganarse la confianza de políticos, líderes de opinión, cargos públicos y accionistas de Estados Unidos.

 

Los demandantes apuntan a que la empresa de Rivera solo entregó dos informes de cinco hojas, razón por la que la filial de PDVSA suspendió el pago de los 35 millones de dólares restantes. Sin embargo, Rivera insistió en que se le pagara la totalidad.

 

La plata la controlaba Leopoldo López, los 6 de CITGO y la oposición

 

Rivera quien es uno de los más recalcitrantes anticomunistas y ataca constantemente a los Gobiernos de Cuba y Venezuela, aseguró que él nunca acordaría trabajar para Maduro, que cuando decidió hacer el acuerdo con PDV USA lo hizo con gente de la oposición controlada por el prófugo de la justicia venezolana y protegido por el Reino de España, Leopoldo López, el jefe y fundador de Voluntad Popular.

 

Cuando le preguntaron sobre el contrato y la demanda, Rivera respondió en un mensaje de texto: “pregúntenle a los 6 de Citgo”, refiriéndose a cinco ciudadanos estadounidenses y un residente legal que han estado arrestados en Venezuela desde noviembre de 2017.

 

Rivera recalcó para el 2017, cuando se firmó el contrato, estaba trabajando con la oposición venezolana. “Ellos manejaron todo ese esfuerzo, incluyendo todo el dinero, en coordinación con la oposición venezolana, incluyendo a Leopoldo López”, dijo Rivera, quien añadió que la administración Trump tenía conocimiento de todo este asunto.

 

Tras la confesión de Rivera, el grupo de Leopoldo López y Guaidó que mantienen secuestrada a PDV USA y CITGO, trataron de desvincularse con el excongresista y afirmaron que ellos también ejecutarían una demanda por el mismo caso.

 

Durante su legislatura en el congreso, Rivera fue uno de los más grandes promotores del bloqueo a Venezuela, apoyó la expulsión del consul de Venezuela en Miami, y mantiene una estrecha relación con su amigo el senador Marco Rubio, el mismo republicano que impulsó el recrudecimiento de las medidas coercitivas unilaterales impuestas por el régimen de Trump contra Venezuela, que les permitieron apoderarse de CITGO y PDV USA.

 

En 2012, la asociación civil Ciudadanos por la Responsabilidad y la Ética en Washington calificó a Rivera como «uno de los miembros más corruptos del Congreso».

 

(LaIguana.TV)

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