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Atilio Borón: Hundir barco iraní sería darle un puntapié a lo poco que queda del orden mundial
mayo 23, 2020 -

“Una vez que termine la emergencia global por la pandemia de Covid-19, el mundo tendría que avanzar hacia un sistema protosocialista, con una presencia muy fuerte del Estado, con un control muy riguroso de los mercados. Si, por el contrario, se opta por una vuelta a los mercados, por  dejar que  las corporaciones se hagan cargo de las próximas crisis y resuelvan los problemas sanitarios, vamos hacia un mundo dominado por las peores, por las más bárbaras tendencias del capitalismo”, planteó el destacado intelectual argentino Atilio Borón, en una conversación sostenida con el filósofo y comunicador venezolano Miguel Ángel Pérez Pirela.

 

A continuación, una versión del diálogo que ocupó una emisión especial del programa Desde Donde Sea.

 

Miguel Ángel Pérez Pirela (MAPP): Bienvenido, Atilio, en lo personal, ¿cómo has pasado la cuarentena?

 

Atilio Borón (AB): Ha resultado  muy positiva a pesar del dolor de ver tanta gente infectada. En lo que hace a mi proyecto de investigación y mi capacidad de escribir, he tenido cero distracciones. Me he dedicado a estudiar y a escribir.

 

MAPP: Vivimos en países complejos. ¿Cómo ves situación de América Latina en medio de esta pandemia, cuando todo indica que serán semanas muy importantes, la punta de la curva de contagio?

 

AB: América Latina es una región muy especial, preferencial de la atención de Estados Unidos en su geopolítica. Tenemos un cuadro sanitario muy diferenciado por países. Argentina ha logrado de manera eficaz controlar la pandemia. No tanto como se quisiera, pero en comparación con Brasil la diferencia es monstruosa. En México, mi segunda patria, ha habido problemas porque desdichadamente, el presidente López Obrador minimizó mucho la importancia de la pandemia. No hubo cuarentena ni distanciamiento. No le está yendo bien. Espero que ahora puedan extremar las medidas. Es importante entender que no hay vacunas, ni retrovirales, solo la cuarentena es el remedio. En Perú, el panorama muy preocupante por la escalada en el número de víctimas. Y en Chile ha habido una política criminal.

 

MAPP: Sí, ahora se mezcla con represión contra las barriadas pobres…

 

AB: Lo ocurre en Chile me recuerda una canción de Violeta Parra, que dice que “el león es sanguinario en toda generación”. Se refería al expresidente Arturo Alessandri (llamado “el León de Tarapacá” y  a su hijo Jorge, que también ocupó la presidencia). Lo que está haciendo Piñera es lo que la derecha quisiera estar haciendo en toda América Latina. En Argentina la presión sobre Fernández es grande para que reabra la economía y los trabajadores vayan a sus puestos en transportes atestados.

 

MAPP: Te cuento que en Venezuela, aunque sé que eres muy avisado acerca de nuestra realidad política, económica y social, hemos mantenido la curva muy por debajo de la región. La mediática dice que los números son falsos. No pueden admitir que este país tenga una gerencia muy buena, y por eso, aparte de la pandemia, nos han lanzado un ataque con mercenarios y la suspensión del servicio de televisión satelital de Directv.

 

AB: Los resultados de Venezuela son fenomenales a nivel mundial. No llega a un fallecido por millón de habitantes. Incluso en Cuba hubo más por la influencia del turismo. Vietnam, con 96 millones de habitantes, marca la pauta sin un muerto. La lección es la misma en estos tres países: con la unidad pueblo-gobierno y pueblo-fuerzas armadas no hay manera que se pueda producir una invasión o que explote una pandemia que en otros países hace estragos, como ocurre con Perú, con población más o menos similar a la de Venezuela.

 

MAPP: En Perú hay 11 mil 698 infectados y 3 mil 244 fallecidos.

 

AB: En Perú creció mucho muy recientemente. Un dato interesante: en Uruguay, gracias a quince años de gobierno del Frente Amplio, el número de víctimas es muy, muy bajo. Si hubo un área a la que el Frente Amplio le dio prioridad absoluta fue a la salud. Ahora vino este personaje, Lacalle Pou, que tiene ínfulas de privatizar y de reducir el Estado. Espero que aprendan la lección de que si a Uruguay le ha ido muy bien ha sido por ese sistema de salud que recibieron. Entiendo que la gente está un poco fastidiada, yo no porque me quedo acá con mis libros, tengo un atraso de lectura y de cosas que debo escribir y terminar, pero gente que no tiene esta distracción, quiera salir.

 

MAPP: Por eso te digo que EEUU y el señorito Juan Guadó no encontraron un mejor método para hacer más difícil la cuarentena que quitarles a los venezolanos 50% de la televisión por cable, que tenía un gran impacto en los barrios populares.

 

AB: Pues habrá que ver de qué manera se resuelve. Es una causal de expropiación, ¿verdad?

 

MAPP: De hecho, hoy el Tribunal Supremo de Justicia se pronunció y el Estado está accediendo a las propiedades de AT&T y de Directv en Venezuela.

 

AB: Hay que responderles con la misma contundencia. Si no quieren que se vea en Venezuela, ustedes la expropian. Y si no, se verá de qué manera el país puede arreglarse para tener acceso a la información que la gente necesita, máxime cuando está encerrada en sus casas. Privar a la gente de la televisión es otra de las canalladas que el imperio comete frecuentemente y perpetran contra nuestros pueblos. Ahora, en lo que se refiere a ese intento de  invasión, es obvio que su intención era complicar a Venezuela, pero también porque Donald Trump está desesperado.

 

MAPP: Se pelea con China, con la OMS, con el gobernador de Nueva York, le grita a los periodistas, está fuera de sí.

 

AB: Totalmente desatado y descontrolado. Fue a Michigan, que es un estado dirigido por una gobernadora que fue precandidata (a la vicepresidencia) por el partido Demócrata (Gretchen Whitmer), una mujer inteligente y de buenas posturas políticas, y Trump fue a hacer actos públicos sin barbijo (tapabocas), sin nada. Está loco, se va a contagiar. Y vendría muy bien que se contagie y el virus se lo lleve. Le haría un gran favor a la humanidad. Pero, en todo caso, él tiene dos problemas. El primero es el de la pandemia, que ha llegado a 95 mil muertos. Él nunca pensó que podrían pasar de dos o tres mil. La Asociación de Hospitales Americanos hizo un informe, que por supuesto la prensa canalla de nuestros países ocultó, diciendo que con una gravedad moderada, la pandemia afectará a 2 millones 200 mil personas, pero solo hay camas para 300 o 350 mil.

 

MAPP: Una hecatombe sanitaria. En este momento hay 1,6 millones de infectados y el país que viene después es Rusia con 326 mil 448. Y  95 mil 897.

 

AB: Hay más camas en EEUU, pero ocupadas por otros enfermos. Este canalla de Donald Trump se encuentra con ese problema, la tremenda desilusión de la opinión pública y con 36 millones de desempleados en los últimos dos meses. Gente que se ha presentado a reclamar la muy modesta contribución que da el gobierno federal a los desocupados, por un período de apenas 4 a 8 semanas. Nunca hubo un número así. Es cierto que la población era menor en la Gran Depresión, pero la proporción está llegando a la cota máxima de la gran depresión de los años 30. Tiene una caída del PIB en el primer trimestre por encima de 35% y tiene la elección el primer martes de noviembre. Entonces inventa una operación en Venezuela, saca los barquitos aquellos de la IV Flota a navegar por el mar Caribe. Hace dos meses que están esperando para capturar un cargamento de cocaína que haya salido de las costas venezolanas y no lo han encontrado.

 

MAPP: O quizá, esperando a unos tanqueros iraníes con ayuda humanitaria porque en estos momentos hablar de gasolina en Venezuela es hablar de ayuda humanitaria.

 

AB: Así es. En suma, está haciendo lo posible para que a partir de esta operación de distracción, la opinión pública americana se entusiasme con la guerra y se olvide de sus problemas. Pero ese es un argumento absolutamente insostenible, es menospreciar la inteligencia del americano y la americana promedio, que no se van a tragar ese pescado. Hoy por hoy, las encuestas le dan al candidato demócrata entre seis y siete puntos de ventaja sobre Trump. Eso explica el nerviosismo de la Casa Blanca.

 

MAPP: Fuiste conservador  porque las últimas encuestas colocan en 15 puntos porcentuales la ventaja de Biden. Necesitaría un milagro económico para revertirla.

 

AB: Las cosas pintan mal para Trump pero hay que tener en cuenta un detalle importante: en EEUU, el voto popular no decide finalmente quién es presidente. Recordemos que en 2016, Trump perdió en el voto popular a manos de Hillary Clinton, pero ganó en los colegios electorales de cada uno de los estados. El problema que tiene ahora es que está perdiendo en esos estados que hace cuatro años le dieron una amplia mayoría: Ohio, Minnesota, Michigan, y evidentemente tendrá una derrota por paliza en Nueva York, un estado brutalmente castigado por el Covid-19. Creo que esa operación de los mercenarios tiene que ver con esa intención de agarrar un país cualquiera y hacerle la guerra, y en este caso no es cualquiera, sino Venezuela, con el petróleo, el oro y el coltan que para ellos es de una atracción irresistible. Pero subestimaron al gobierno bolivariano y al presidente Maduro. Pensaron que mandando esos 50 tipos iban a lograr derrocar al gobierno. Eso habla de una estupidez gigantesca, de creerse su propio discurso de que en Venezuela impera una feroz dictadura, que basta que aparezca un grupo de gente diciendo que llegaron a traer la libertad, para que el pueblo se levante en armas y los reciba de brazos abiertos. Ese discurso estúpido es profundamente creído por la dirigencia americana, tanto del partido Republicano como del Demócrata. Ellos se comieron ese pescadito y por eso se indigestan. Eso que vimos con los pescadores actuando como defensores de la soberanía es un acontecimiento maravilloso, merece estar en los anales. Ahí no había gente uniformada, era la gente de pueblo la que salió a detener a esos bandidos que no se atrevieron a luchar y quedaron amarrados de una manera indigna. Esperaban que al llegar, el pueblo los recibiera alborozado. Me hizo recordar una película española de finales de los 50 o principio de los 60, llamada Bienvenido, míster Marshall. En diferentes lugares de España había carteles que decían así por el Plan Marshall (de reconstrucción de Europa). Estos idiotas, delincuentes asesinos que mataron gente en Irak, pensaron que en Venezuela iba a haber carteles de Bienvenidos amigos de la Silvercorp. Cretinos, estúpidos, no se dan cuenta de la realidad y por eso sufrieron esta derrota humillante.

 

MAPP: Vamos a ver esto bajo la óptica histórica, tú que eres una de las personas que más conocen la historia americana, del continente completo: se produjo este desembarco, que nos recordó a playa Girón o bahía de Cochinos; pocas semanas después, vienen unos barcos con gasolina y EEUU los amenaza con bombardearlos en aguas internacionales en el Caribe, lo que hace recordar la crisis de los misiles. Si a eso se le agrega que Donald Trump está buscando un casus belli para un milagro de guerra. ¿En qué escenario pone eso a lo latinoamericanos y a escala mundial?

 

AB: Es una situación muy delicada. Esa comparación es muy válida con octubre del 62, cuando el mundo estuvo al borde de la Tercera Guerra Mundial. Con un personaje como Trump y el grupo de gánster que lo rodea todo es posible. Pensemos en John Bolton, un matón de opereta, pero matón al fin. Elliott Abrams, el encargado de llevarles a ustedes la democracia, es el autor intelectual del asesinato de los sacerdotes jesuitas españoles en la Universidad José Simeón Cañas de El Salvador. Es el tipo que dijo que había que acabar con esos curas de izquierda y mandó un escuadrón de la muerte que los liquidó a ellos y a la señora que les preparaba la comida y su hijita. Es un asesino de cuarta, de lo peor, un tipo que debía estar preso. De hecho, estuvo preso pero lo indultaron porque la justicia americana es muy indulgente con sus matones. Entonces, existe el riesgo de que Trump, con este tipo de asesores, mande a hundir el barco. Hay un antecedente, Margaret Thatcher, quien mandó a hundir al crucero General Belgrano a pesar de que estaba fuera de la zona de conflicto de Las Malvinas. Allí había 300 jóvenes argentinos, en su mayoría cumpliendo el servicio militar. Le consultaron a ella y la muy infame persona que fue Thatcher dijo: “húndanlo”. El imperio y los capitalistas no tienen ninguno de los escrúpulos morales que tenemos nosotros. Yo tuve muchas críticas contra Barack Obama, entre ellas la de decir que Venezuela es una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional de EEUU. Eso fue una canallada, aunque puede decirse que lo coaccionaron brutalmente la fuerzas reales que gobiernan EEUU que no son ni lo presidentes ni los parlamentarios, sino los grupos de poder real. Sin embargo, creo que Obama no hubiera sido capaz de enviar la flota a interferir en la ruta de navegación de estos navíos iraníes.

 

MAPP: Y en el caso iraní está muy reciente el asesinato del general Soleimani.

 

AB: Cierto. Ahora, yo creo que hundir un barco iraní en altamar, y peor si es en aguas territoriales venezolanas, ya sería darle el puntapié final a lo poco que queda del orden mundial y esto se convertiría en un escenario hobbesiano de guerra de todos contra todos, sin ninguna norma, sin ninguna legalidad, sin ninguna previsibilidad. Pero lo que me permite tener un poquito de optimismo es recordar lo que pasó con Corea del Norte, las cosas que dijo Trump del líder de ese país, Kim Jong-un. Lo que pasó fue que el alto mando estadounidense le dijo que las cosas no eran tan sencillas. Él tenía concepciones anticuadas sobre la guerra termonuclear, la famosa doctrina del first strike, el primer golpe, que se jugó mucho en los años 60 y principios de los 70. Había gente en el Hudson Institute (un tanque de pensamiento de los conservadores estadounidenses) que recomendaba lanzar un ataque inicial a las grandes ciudades soviéticas porque eso acabaría con el problema soviético en el mundo. Afortunadamente no lo hicieron porque, entre otros, Kennedy de opuso a eso, y luego Johnson y después les estalló la guerra de Vietnam y se olvidaron. Pero la guerra nuclear actual tiene un detalle que obligó a Trump a dar marcha atrás con Corea del Norte y es que el agredido siempre tiene una cierta capacidad de respuesta, que por supuesto va a ser limitada, pero Kim Jong-un puede lanzar unos cohetes nucleares que llegarían en pocos minutos a Seúl y a Tokio. Con esa limitada capacidad de retaliación puede reducir a cenizas a las dos más grandes ciudades del Sudeste Asiático. Eso le bajó los ánimos a Trump, que estaba muy belicoso. Se dice que los embajadores de Corea del Sur y Japón fueron a ver a Trump y le pidieron que no hiciera una locura porque a sus países les iban a llegar las bombas nucleares en menos de lo que canta un gallo. Tuvo que dar marcha atrás.

 

EEUU: Supremacía acabada

 

MAPP: Hablar de estos escenarios prebélicos en aguas caribeñas ya sería de una gravedad inédita, pero además, entrando en el plano filosófico, estamos discutiendo estas amenazas inminentes en medio de una pandemia. ¿En qué se está convirtiendo este mundo?

 

AB: Es una descripción perfecta de lo que está pasando. Significa que la supremacía de EEUU como garante, como pilar fundamental del orden mundial de posguerra, ya se ha acabado definitivamente. En segundo lugar, le han surgido dos grandes centros de poder alternativos arrolladores. China es, de lejos, la principal economía del mundo con el mayor número de relaciones económicas, comerciales y financieras, con el mayor número de países, unos 130 la tienen como principal socio comercial y financiero. Luego tiene a Rusia, que en relación a Venezuela ha tenido manifestaciones de una dureza impresionante. Aparte de eso, EEUU ve como la UE, que podría ser un baluarte, se ha desintegrado, no existe tal cosa, se roban las mascarillas entre alemanes y franceses, parece que estamos en los años previos a las guerras mundiales. Quedó demostrado que la UE era solo un acuerdo entre grandes empresas, nunca llegó a ser una gran unidad política y social, nunca hubo una verdadera ciudadanía europea. Por otro lado, Japón está fundido financieramente, pues su deuda pública equivale a 235% de su PIB.

 

MAPP: Está pasando su segundo trimestre consecutivo de déficit, algo que Japón no vivía desde 2015.

 

AB: Imagínate. Entonces, en EEUU el tema de la guerra lo ven como una oportunidad propagandística, pero tienen temor de que pueda haber represalias muy fuertes. En primer lugar, Venezuela no es un país que esté desarmado. Puede tomar represalias. Irán puede tomar represalias si le hunden su barco y estas pueden ser terroríficas para Israel, que es el peón que EEUU y los europeos instalaron en el Medio Oriente.

 

MAPP: Y podrían cerrar el paso de navíos por el estrecho de Ormuz.

 

AB: Sí, también. Así que atreverse a hacer algo complicado con estos buques supone jugar a la ruleta rusa. Así que esto puede ser todo un parloteo, una bravuconada que espero yo quede en nada. Y de ser así, sería una victoria espectacular de la República Bolivariana de Venezuela, de Irán, de Rusia y de China, es decir, de los que se perfilan como protagonistas del nuevo orden internacional que viene después de la pandemia. Por eso es tan importante tener cuidado con los fake news. Desde ayer (jueves 21) están diciendo que ya los barcos llegaron y que los están escoltando unos Sukoi. Creo que quienes me mandan esas cadenas son gente que me ve deprimido, que no estoy y quiere animarme. Yo les dije que esos aviones vuelan a 1.400 kilómetros por hora y los navíos vienen a 40 o 45. Entonces, ¿qué clase de escolta es esa, vuelan en círculos? Hace unas horas me dijeron que era un submarino ruso el que los escolta… Bueno, eso es más creíble, pero hay que desechar todas las fake news y solo publicar cuando los hechos ocurran.

 

MAPP: Cuando lo veas en LaIguana.TV, está confirmado.

 

AB: Yo quiero creer que el Pentágono, que tienen militares de formación, le habrán advertido a Trump de los riesgos. Collin Powell se opuso a la guerra de Irak, pero lo obligaron a mantenerse en el cargo. Cuando se fue del gobierno y escribió sus memorias, dijo que estaba en contra, que esa fuera era una locura, que un líder militar tiene que saber cómo entrar y como salir de un escenario de guerra. No se pudieron apropiar del petróleo iraquí y dejaron al país en manos de los shíitas que antes no estaban en el gobierno y que ahora sí están y son aliados de Irán. Un resultado desastroso de la guerra. Entonces, militares profesionales le deben haber advertido a Trump que no es un juego, que Irán tiene capacidad de represalia y Venezuela también.

 

MAPP: Venezuela tiene un sistema misilístico  antiareo ruso al que le roncan los motores, y tiene cuatro millones de milicianos, cada uno con su Kaláshnikov. Pero, en su ignorancia, los think tank estadounidenses nos ven como una república bananera.

 

AB: En apoyo a eso, recuerdo unas de las tantas frases importantes que ha dicho Noam Chomsky está que EEUU solo ataca a países indefensos. Es notable lo que Venezuela ha resistido estos últimos cinco o seis años. También se ve la porfía del imperialismo, esa vocación insaciable de dominarnos, de controlarnos, de que seamos lacayos de ellos. Venezuela le está dando una lección al mundo. Los países con gobiernos que se preocupan por su gente, son capaces de combatir la tragedia. En cambio, donde hay gobiernos como el de Bolsonaro…

 

MAPP: El ministro de Salud de Brasil dijo que hoy hubo 1 mil 1 decesos y 20 mil 803 contagios para un total de 21 mil 48 fallecidos y a 330 mil 890 contagiados. Ya superó a Rusia como segundo lugar en número de infectados a nivel mundial. En Brasil están muriendo mil personas diarias y en EEUU entre 1 mil 400 y 1 mil 800. Ambos son epicentro de la pandemia.

 

AB: Y es una gran preocupación porque Brasil tiene fronteras con casi todos los países de América Latina, salvo Ecuador, creo. Es un gran motivo de angustia para países vecinos, porque el del Bolsonaro es un gobierno que no se decide a hacer lo que debe hacer. Para los grandes empresarios lo importante es que la economía vuelva a la normalidad, que la gente vuelva a sus trabajos. Eso va a producir una mortandad impresionante. Al contrario de eso, debería pensarse en la renta básica universal  que se propone en el libro Libertad incondicional de David Casassas, un gran estudioso español del tema. Cuando alguien pregunta por qué se ha disparado en Perú, le responden que es porque la informalidad abarca 70% de la fuerza de trabajo. La gente tiene que salir y se infecta. Si tuviéramos una renta básica universal, que todos recibieran estando en su casa, no importa si van a trabajar o no, no tendrían que salir. Si van a trabajar, mejor, hay un ajuste, pero todos pueden comer, pagar su renta, sobrevivir. El dinero para eso está disponible porque el problema fundamental del mundo no es la pobreza sino la riqueza mal distribuida. No es que haya muchos pobres, sino muy pocos ricos, menos de 1% de la población detenta la riqueza que le corresponde al 99% restante, se apodera de 51% del PIB mundial. Entonces sí se puede pagar la renta básica universal, mediante el cobro de impuestos a los más ricos y a las grandes corporaciones.

 

MAPP: Tenemos el caso de Ecuador que registra 35 mil 828 infectados y 3 mil 56 fallecidos. La gente se pregunta qué pasó y la causa no parece estar tanto en las acciones actuales de Lenin Moreno ante la pandemia, sino en las acciones pasadas cuando acabó con el sistema sanitario que heredó de Rafael Correa, a cambio de un préstamo del FMI. Tenemos entonces que se han desmontado las estructuras públicas, pero a la hora de la pandemia la mano invisible del mercado se esconde en el bolsillo y tienen que salir los Estados a dar la cara. Tenemos un Macron que ha desmantelado, junto con Sarkozy el estado de bienestar construido en Francia después de la Segunda Guerra Mundial gracias a una alianza entre la derecha conservadora de Charles De Gaulle y el Partido Comunista, pero ahora Macron dice que tal vez se equivocaron.

 

AB: Ecuador es un ejemplo lastimoso porque tiene uno de los números más altos de muertos por millón de habitantes. Es un país con una población pequeña, menos de la mitad de la de Venezuela. Si me preguntan qué es lo que explica el comportamiento tan disímil de la pandemia, por un lado en países como Venezuela, Cuba, Vietnam, y por otro lado, países como EEUU, Ecuador y Brasil, apelaría a la respuesta que le dio Bill Clinton no recuerdo a quién en una campaña electoral. Clinton dijo “es la economía, estúpido”. Yo diría, “es la política” lo que explica por qué se muere muy poca gente en Venezuela o en Uruguay y Argentina, y por qué se mueren por miles o decenas de miles en Brasil. No es la estructura económica, aunque sí ejerce un papel determinante en última instancia. Es la política, la visión política. Uruguay tiene tan pocos fallecidos no porque Lacalle Pau por el sistema de salud que heredó, no porque haya hecho algo positivo.

 

MAPP: Es que le están haciendo muy buena publicidad en el circuito Bogotá-Miami-Madrid…

 

AB: Yo a veces tengo lapsus y en lugar de llamarlo Lacalle Pou lo llamo lacayo Pou, pero bueno, él más bien está haciendo una estupidez propia de su ideología neoliberal, que es convocar a los chicos a la escuela para la próxima semana. En realidad, los resultados positivos en Uruguay se deben a los quince años de gestión del Frente Amplio que logró armar un sistema de salud muy, muy avanzado.

 

Hacia el protosocialismo

 

MAPP: Aquí te tengo la fuente de la frase “es la economía, estúpido”. Se utilizó en la campaña de Clinton contra George Bush padre, en 1992. Ahora, Atilio, tú dices “es la política, estúpido”…

 

AB: Claro porque nadie podría decir que a Brasil le ocurre esto porque es débil económicamente. Es mucho más fuerte, en estructura industrial y económica, que la Argentina. Sin embargo, tiene más de 20 mil muertos, y nosotros no llegamos a 500. La diferencia es el enfoque político, la prevención, el cuidado, pero eso tiene que ir acompañado de algo que no podemos olvidar, que es la política económica que permita que la gente pobre, la de las rancherías, de los ranchos, como se dice en Venezuela, de las villas, como decimos acá, pueda quedarse en su casa porque es gente que vive de las actividades diarias, que sale a vender lo que sea para sobrevivir. Esa gente debe tener una renta básica universal que le permita vivir con dignidad y decoro sin salir de su casa. Eso debe pensarse incluso para después que pase la pandemia. Alguna gente cree que al terminar la pandemia, la economía se va a recuperar de inmediato. Pero, ¿sabes lo que dijo el presidente de la Reserva Federal hace menos de una semana? Dijo que la economía norteamericana volverá a normalizarse, si tenemos suerte, a finales de 2021. Por eso, cuando veo en la televisión argentina a algunos economistas refiriéndose a la recuperación económica, me pregunto de qué hablan, si la mortalidad de empresas en EEUU y América Latina ha sido enorme. Se calcula que la tercera parte de las pequeñas y medianas empresas están fundidas y no van a volver a abrir. Por eso vamos a requerir una salida de carácter protosocialista, un modelo socioeconómico y político con una presencia muy fuerte del Estado, con un control muy riguroso de los mercados que han producido un daño tremendo, con una fortaleza financiera del Estado para que los sectores populares que se quedan en sus casas tengan recursos para sobrevivir y para que las pequeñas y medianas empresas se pongan a funcionar otra vez porque van a necesitar préstamos no usurarios, que solo los puede otorgar el Estado. No es propiamente el socialismo, pero me hace recordar la época de Salvador Allende en Chile, cuando don Salvador decía que el país no estaba en el socialismo sino en un tránsito hacia este, creando las bases económicas, políticas, culturales, ideológicas para lo que podía llegar a ser una economía socialista. Nosotros vamos a salir por ahí, porque si lo hacemos por una vuelta a los mercados, una liberación de los mercados, dejar que las corporaciones se hagan cargo de las próximas crisis y resuelvan los problemas sanitarios, vamos hacia un mundo dominado por las peores tendencias, por las más bárbaras que el capitalismo es capaz de presentar, y eso es muy, muy preocupante.

 

MAPP: Uno de los temas más recurrentes es lo que vendrá. Ya quedó claro que la mano del mercado se metió en su propio bolsillo y solo hubo acciones aisladas pseudofilantrópicas, pero en lo esencial, la economía se escondió, fue la primera en ponerse en cuarentena, y los sabios defensores del neoliberalismo salieron a decir que había que defender la libertad individual, que los Estados no podían adentrarse en el fuero interno de los ciudadanos e impedirles, por ejemplo, ir a la  playa. Escarbando en ese discurso, nos damos cuenta que la libertad que intenta defender ese discurso es la libertad de producir, y así vemos como Europa comienza a reabrir sus actividades, demostrando que tenía razón Hegel cuando decía que la historia no le había enseñado nada a nadie. Están repitiendo sus errores porque hace apenas dos meses, Francia hizo incluso unas elecciones e Italia, una final de fútbol. Ahora, cuando comienza la primavera en Europa, el neoliberalismo empieza a empujar hacia el abismo a sus trabajadores para que salgan en nombre de su libertad, es decir, de la libertad de trabajar para los dueños del capital.

 

AB: Absolutamente. Son pseudolibertades, como bien lo expresó Anatole France cuando dijo que el neoliberalismo es aquella doctrina que ricos y pobres tienen la misma libertad para dormir en invierno bajo los puentes del Sena. Es un abuso defender esa falsa libertad, pero hay que recordar que ellos tienen  el control de los medios de comunicación. Por eso es importante que en la agenda fundamental de ese protosocialismo del que hablé esté la democratización verdadera de los medios de comunicación. Los sectores a los que hemos combatido ideológicamente nos han dejado algunas enseñanzas. Por ejemplo, que cuando se llega al gobierno hay que actuar con toda radicalidad para apagar de inmediato todos los focos de resistencia al proyecto. Ellos lo hicieron: lo hizo Fujimori en Perú, lo hizo Ménem en Argentina, lo hizo Salinas de Gortari en México, lo hizo Carlos Andrés Pérez, con efectos devastadores, en Venezuela, provocando la primera gran reacción popular de América Latina contra el neoliberalismo, que fue el Caracazo. Debemos aprender esa lección. Recordemos que ellos vienen ejerciendo el poder desde hace siglos, porque son los herederos de los viejos conquistadores, y cuando han perdido el gobierno y vuelven a tenerlo aplican el programa en su integralidad, sin concesiones. Nosotros tenemos que hacer lo mismo, sin dejarnos extorsionar con la idea de que se van a generar grandes focos de resistencia. Es obvio que sí, pero eso ocurrirá hagas lo que hagas, aunque sea una reforma mínima. Vas a tener un ataque concertado a nivel mundial de todas las estructuras de comunicación del capitalismo global. Hay que tener confianza en que el proyecto, una vez que avance, va a producir cambios para bien en la vida del pueblo.

 

MAPP: ¿Qué vendrá desde el punto de vista del convivir? Se dice que tendremos que estar separados en los restaurantes y en las playas y por ahí hay unos curas lanzando agua bendita con una pistola de agua, una imagen rara, bendecir disparando, aunque la iglesia católica nos tiene acostumbrados a eso… ¿Lo viste?

 

AB: No, pero mis amigos panameños me dijeron que el obispo va en helicóptero ahuyentando el virus con bendiciones, aunque a Panamá tampoco le está yendo bien…

 

MAPP: ¿Qué es lo que viene, entonces?

 

AB: Va a depender de varios factores. El primero es cuánto tiempo más dure la pandemia. Es un dato decisivo porque la pandemia produce un efecto corrosivo sobre todas las formas de sociabilidad preexistentes. Lo segundo es si habrá una vacuna después de un cierto tiempo y si podrá toda la población del planeta acceder a ella, o será solo para los ricachones de Nueva York, Miami o Buenos Aires.

 

MAPP: Y habrá que ver si la vacuna resuelve el problema o es solo otro santo grial ofrecido por las farmacéuticas.

 

AB: Absolutamente. Pero hay 119 laboratorios a escala mundial que están ensayando en una carrera fenomenal para ver quién consigue primero la vacuna. Recuerdo la experiencia de la epidemia de poliomielitis en América Latina en los años 50. Mucha gente quedó paralizada de las extremidades, otros solo de las piernas y otros se recuperaron. La aparición de dos vacunas, una americana y una francesa, resolvieron el problema. Si en este caso funciona alguna vacuna, creo que lentamente vamos a retomar las formas de sociabilidad precedentes. Pero aún si la gente está vacunada y sabe que con eso está bien, no creo que se vaya a meter a un gran recital en el Teresa Carreño, junto con 3 mil personas porque todos vamos a estar muy suspicaces. Y por buenas razones porque además todos te dicen que esta está lejos de ser la última pandemia. Se viene hablando mucho de que la globalización, al haber hecho posible la movilidad tan grande de las personas, y con el ataque que el capitalismo ha hecho a la naturaleza, que ha producido fenómenos anómalos y aberrantes, puede ser que surjan otras nuevas. Entonces, si hablamos de darnos abrazos y besos, yo me voy a arriesgar. Total, a estas alturas de mi vida puedo tomar ciertos riesgos.

 

MAPP: Tú siempre te has guiado por esa máxima de Oscar Wilde, “resisto a todo, menos a las tentaciones”.

 

AB: Exactamente. Pero entenderé si llego a Caracas y en lugar de un abrazo, me reciben con el codo.

 

MAPP: Bueno, Atilio, aquí en el Caribe no somos los mejores para aguantarnos en la expresividad.

 

AB: Confío en eso y en que voy a poder visitarlos de nuevo. Llevo a Venezuela muy en el fondo de mi corazón. El heroísmo que ha demostrado es impresionante, el heroísmo y la conciencia del pueblo venezolano, que muchos la subestimaron porque era un pueblo no acostumbrado a los grandes sacrificios y sin formación ideológica. Todo lo que ha pasado en estos años es la mejor refutación y la mejor prueba de que la gran herencia del comandante Chávez fue la educación. Sin esa conciencia no podría haber tenido el desempeño que ha tenido para combatir al coronavirus y para combatir a los bandidos, a los malhechores esos que llegaron a invadir. Eso habla de un cambio fenomenal, de la gran victoria postrera de Hugo Chávez, que es un pueblo consciente y organizado. Por más pandemia y por más invasión que haya, un pueblo así siempre se las va rebuscar y va a defenderse y salirse con la suya. Te agradezco esta oportunidad, sabés que siempre recomiendo La Iguana. Cuando me preguntan cómo tener información sobre Venezuela, les digo que se metan en LaIguana.TV y ahí van a tenerla, sin desmerecer otras fuentes, pero esta es la que yo considero que está más presente. Por algo tienes esa gran respuesta de tu público. Y no dejes de informarme cuando llegue ese barquito (los tanqueros iraníes) porque voy a celebrarlo abriendo una botellita de Santa Teresa que tengo por ahí, por ese triunfo de la República Bolivariana de Venezuela y del pueblo venezolano.

 

MAPP: Está de más decirte que te queremos mucho en Venezuela, que eres una persona muy importante para nosotros, no solo por tus grandísimos aportes intelectuales a las causas de los pueblos. Lo intelectual en ti no es una autorreferencia, sino una expresión de colectivo de lo social. También te apreciamos por tu don de gente, como decimos acá, eres buena gente, algo que difícilmente se dice en este tipo de entrevistas. Hemos tenido una participación muy grande a nivel planetario, entre 1800 y 1900 visitas por minuto en Youtube. En Instagram hemos estado por encima de las 250 visitas en tiempo real, en Facebook hemos estado por encima de las 300 visitas en tiempo real. Es decir son miles de personas, y mañana van a ser decenas de miles las que habrán tenido la oportunidad de escucharte, de reflexionar contigo, juntos, de prepararnos en estos momentos tan complejos que estamos viviendo los latinoamericanos, prepararnos de la mejor manera para seguir resistiendo. Te lo agradecemos en el alma. Ha sido un programa de lujo, pero no de lujo de Channel o de Yves Saint Laurent, sino de lujo etimológico, de luz. Fue un programa de luz.

 

(LaIguana.TV)