El suceso ocurrió en el sector El Pájaro del poblado Santa María de Ipire en el estado Guárico. 24 horas después del espantoso crimen, los dos cadáveres fueron encontrados uno encima del otro.

La pestilencia inundaba los alrededores del lugar donde encontraron ambos cuerpos que estaban en estado de descomposición, lo peor de todo era lo que escondía el cadáver que estaba encima del otro: era el cuerpo de una pequeña niña de 12 años de edad.

El suceso ocurrió en el sector El Pájaro del poblado Santa María de Ipire en el estado Guárico. 24 horas después del espantoso crimen, los dos cadáveres fueron encontrados uno encima del otro.

La pestilencia inundaba los alrededores del lugar donde encontraron ambos cuerpos que estaban en estado de descomposición, lo peor de todo era lo que escondía el cadáver que estaba encima del otro: era el cuerpo de una pequeña niña de 12 años de edad.

Los cuerpos fueron identificados inmediatamente por los familiares. Se trataba de la niña Alexa Marina Salazar Fajardo, quien había sido vista con vida, por última vez, el pasado 24 de junio.

El otro cuerpo era el de Ramón Rafael Meléndez López, de 36 años de edad.

Según testimonios recolectados por la policía local en la Finca Pozo Azúl, ambos fueron vistos el 24 de junio juntos cuando Ramón Rafael aseguró que iba a cortar caña con la infante.

Desde entonces no se les vió más. La familia de Alexa, al ver que nunca regresó comenzaron a buscarla con angustia. Tampoco encontraron a Ramón. A la mañana siguiente fueron a la sede de la Policía Nacional Bolivariana y colocaron la denuncia.

Así comenzó la búsqueda de ambos hasta que hallaron los cuerpos en la población de Santa María de Ipire.

Según las evidencias encontradas en el lugar, se presume que en el sitio lo más probable es que hubo una violación, seguida de un asesinato y un suicidio.

La hipótesis es que Ramón se llevó a la niña y la violó, acto seguido la envenenó y luego el mismo también consumió el veneno. En la macabra escena fueron encontrados pequeños envases con veneno.

Los cuerpos de ambos fueron trasladados hasta la morgue del hospital de Valle de la Pascua. Allí se determinó que la niña murió por hemorragia pulmonar, producto del envenenamiento, y también se corroboró que presentaba signos de abuso sexual.

En relación al hombre se determinó que también murió envenenado, por lo que se presume que cometió suicidio tras abusar de la niña.

De acuerdo a fuentes cercanas a la vivienda de Ramón, los cuerpos policiales habrían realizado una revisión a su vivienda tras el hecho.

(LaIguana.TV)

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