Investigadores mexicanos están diseñando una mascarilla que no solo protege frente al coronavirus y otras enfermedades, sino que también permite ver las expresiones faciales del interlocutor.

Del cubrebocas se está encargando el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) de Jalisco. El equipo fue liderado por el catedrático e investigador Miguel Huerta. 

La mascarilla tiene un diseño ergonómico. Se hará de botellas recicladas y silicón, uno de los plásticos más respetuosos y no pétreos del planeta, asegura Huerta. Asimismo, debería ser reutilizable de forma indefinida con la finalidad de reducir la huella ecológica. En cuanto a su capacidad de retención del virus, se espera que sea tan eficiente como un respirador de categoría N95. Contará con filtros antihumedad y un plástico antiempañante.

Estos son los bocetos de su forma final dibujados por las diseñadoras Michelle González y Paulina Ramírez.

El protector facial que debería nacer del proyecto se distingue de sus competidores en el hecho de que permite ver expresiones faciales y los labios, lo que puede ser crucial para quienes dependen únicamente de la comunicación visual. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor del 5% de la población mundial carece de facultades auditivas.

La mascarilla será producida por quien pueda garantizar su bajo costo. Según Huerta, costará menos de 50 pesos (2,25 dólares).

(Sputnik)

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