La vacuna experimental contra el coronavirus desarrollada por los Institutos Nacional de la Salud de EE.UU. (NIH, por sus siglas en inglés) y la empresa Moderna fortalece el sistema inmune como se esperaba, informa AP con referencia a un informe publicado este martes en la revista New England Journal of Medicine.

Se trata de los resultados de la primera fase de las pruebas, iniciada en marzo. Los 45 participantes, de 18 a 55 años de edad, recibieron dos inyecciones, separadas por 28 días. Las dosis de inyecciones variaron entre los tres grupos en los que fueron divididos los sujetos.

Al observar la sangre de los voluntarios, los científicos descubrieron que «los títulos de anticuerpos de unión y neutralización inducidos por el esquema de dos dosis fueron similares a los encontrados en muestras de suero convalecientes».

En cuanto a los efectos secundarios, se observaron en más de la mitad de los participantes, pero se trató de síntomas leves como «fatiga, escalofríos, dolor de cabeza, mialgia y dolor en el lugar de la inyección». Como resultado, opinan los investigadores, «los hallazgos apoyan el desarrollo ulterior de esta vacuna», denominada mRNA-1273.

(RT)

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