El canciller de la República, Jorge Arreaza, difundió imágenes en su cuenta de Twitter correspondientes a un trabajo periodístico intitulado «Guyana refuses US’ request to facilitate radio broadcasts to Venezuela» –Guyana rechaza la solicitud de Estados Unidos de facilitar las transmisiones de radio hacia Venezuela–, en el que se demuestra que la denuncia formulada por el presidente Nicolás Maduro sobre la «política ilegal» anunciada por la administración Trump para interferir en el espacio radioeléctrico venezolano es cierta.

En el artículo compartido por Arreaza y firmado por el periodista Denis Chabrol, se alude a las declaraciones del presidente guyanés, David Granger, quien este viernes admitió que su gobierno «rechazó una solicitud de los Estados Unidos para utilizar las frecuencias de radio de onda media (…) para transmitir programas de la Voz de América a Venezuela».

«Dada la longitud de una frontera occidental sin vigilancia, la afluencia de refugiados, la cuestión territorial sin resolver y los riesgos para la salud pública, no sería de nuestro interés nacional hacer nada para contribuir a desestabilizar las relaciones en este momento», dijo Granger.

Una vez conocida la postura del gobierno de Guyana, una portavoz de la embajada estadounidense en Georgetown intentó quitarle hierro al asunto, asegurando que la Agencia de Estados Unidos para los Medios Globales ya no tenía interés en el proyecto, que inicialmente planteaba transmitir contenidos de «La Voz de América» usando una de las cuatro bandas de frecuencia de onda media disponibles en el país vecino, si Guyana aceptaba el trato.

La solicitud es reciente. Chabrol refiere que el pasado 01 de abril, el ministerio de Asuntos Exteriores le solicitó asistencia al ministerio de Telecomunicaciones Públicas para responder a la demanda estadounidense, con la que aspiraban usar las torres de onda corta de Guyana para «llegar a poblaciones de Venezuela». 

Asimismo, se admite que la solicitud estadounidense «se produce semanas después de que el gobierno de Guyana acusó a Estados Unidos de interferir en el proceso electoral de este país, como parte de un complot para eliminar del poder al gobierno de Nicolás Maduro de Venezuela».

Por su lado, la embajadora estadounidense se defendió de esta acusación señalando que la solicitud «solamente involucraba a Guyana y no a otro país», pero recordó que su gobierno restringió la visa a algunos funcionarios guyaneses que «están socavando la democracia», «después de semanas de repetidas llamadas y advertencias de que serían castigados si no utilizan los resultados del recuento de votos nacionales para declarar los resultados del 2 de marzo de 2020 elecciones generales y regionales», al tiempo que Reino Unido y Canadá amenazaron a Guyana con sanciones similares, se detalla en el trabajo periodístico compartido por el jefe de la diplomacia venezolana.

 

(LaIguana.TV)

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