Adam Hazime y su esposa Ferial al Ali se encontraban este jueves a bordo del vuelo 1152 de la aerolínea iraní Mahan Airlines, que aterrizó con varios pasajeros heridos después de que dos aviones de combate estadounidenses se acercaran a la nave cuando sobrevolaba Siria.

Según medios estatales iraníes, los cazas se acercaron al avión de pasajeros a una distancia de menos de 100 metros, obligando al piloto a cambiar bruscamente de rumbo para evitar una colisión. Debido a la repentina pérdida de altitud, algunos pasajeros resultaron heridos. Un pasajero libanés sufrió una conmoción cerebral y una factura en la columna vertebral y actualmente se encuentra hospitalizado en estado crítico, según AP.

Lo ocurrido fue como «una larga película de terror que aún sigue afectando psicológicamente a todos los pasajeros» que iban bordo, comenta Hazime. Este viernes, Adam y su mujer se reunieron con los periodistas de la agencia Ruptly, miembro del grupo RT, en Yater, al sur de Líbano, para compartir sus recuerdos de la traumática vivencia a bordo del avión.

Según su relato, todo empezó con «un enorme, molesto y aterrador golpe» que coincidió con el drástico cambio de rumbo de la aeronave. En ese momento, la mayoría de los pasajeros estaba en sus asientos con los cinturones de seguridad desabrochados. «De repente, fuimos lanzados al aire y nos golpeamos la cabeza contra el techo», recuerda Hazime.

El hombre muestra un video grabado por una persona a bordo de la aeronave afectada que recoge los temblores dentro de la cabina y los momentos de pánico que vivieron los pasajeros.

«La gente gritaba. Casi te estás muriendo, pero no puedes hacer nada», cuenta la esposa de Hazime, Ferial al Ali. «Por ejemplo, ves a tu hijo sangrando, gente tirada por el suelo, pero no puedes hacer otra cosa que rendirte», se lamenta.

El incidente con el avión de pasajeros Airbus A310 de la aerolínea iraní Mahan Airlines ocurrió este jueves en el espacio aéreo de Siria, mientras cubría la ruta entre Teherán (Irán) y Beirut (Líbano).

El país persa asegura que los cazas estadounidenses se acercaron a una distancia de menos de 100 metros, mientras que un portavoz del Mando Central de EEUU aseguró que se trataba de «una inspección visual estándar» realizada «a una distancia segura de aproximadamente 1.000 metros».

(RT)

Comentarios Facebook