La senadora Kamala Harris, quien fue anunciada por el Partido Demócrata como candidata a la Vicepresidencia, en una entrevista que le hicieron hace un año mostró la misma postura injerencista de sus colegas contra Venezuela pero dijo que no estaba de acuerdo con la vía armada para sacar al presidente Nicolás Maduro del Poder Ejecutivo.

Harris, que tras su designación como candidata desató la ira del actual presidente Donald Trump, dijo hace un año que apoya una “transición pacífica” en Venezuela y que se oponía a una “intervención militar”.

Harris fue invitada en agosto de 2019 por el centro de estudios Council on Foreign Relations (CFR), con sede en Nueva York, a exponer sus criterios sobre política exterior, que incluyeron declaraciones sobre Irán, Corea del Norte, Afganistán, Ucrania y, por supuesto, Venezuela.

“¿Qué medidas adicionales debería tomar Estados Unidos para sacar a Nicolás Maduro del poder en Venezuela?”, indagó el moderador del CFR.

Sin titubear, Harris dijo: “No se equivoquen, Nicolás Maduro es un dictador represivo y corrupto, responsable de una insondable crisis humanitaria”, y siguió con la misma línea burocrática del mensaje que asegura que «los venezolanos merecen el apoyo y la solidaridad de Estados Unidos”.

La senadora, quien en reiteradas ocasiones se ha mostrado adversa a la gestión de Trump, dijo en aquel evento que Estados Unidos debería procurar “extender inmediatamente el Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) a los venezolanos que han huido de la brutalidad de Maduro, lo que el presidente Trump se ha negado a hacer”.

La candidata, que se convierte así en la primera aspirante afroestadounidense a la vicepresidencia estadounidense, un año atrás recalcó que EEUU debe “seguir apoyando los esfuerzos diplomáticos multilaterales para una transición pacífica hacia nuevas elecciones legítimas, que debe ser el objetivo final”.

(LaIguana.TV)

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