Juan Bracamonte, presidente ejecutivo de Avior Airlines, aseguró este 25 de agosto que la aerolínea está lista para reiniciar operaciones una vez que se levante la restricción que pesa sobre los vuelos comerciales debido a la pandemia, aunque reconoció que todavía no tienen una fecha precisa, pues si bien el INAC anunció que los vuelos seguirían suspendidos al menos hasta el 12 de septiembre, difícilmente no cree que sea tan pronto. 

Bracamonte sustentó su apreciación en el hecho de que el ramo es muy organizado y se rige por normas internacionales. «La aviación tiene un idioma paralelo y no tiene nada que ver con la política. Hay comunicaciones entre los aeropuertos. Para nosotros aperturar vuelos, por ejemplo, la autoridad debe decírmelo mínimo 20 días antes», cosa que, hasta la fecha, no ha sucedido, explicó durante una entrevista concedida a la cadena Unión Radio.

Sin embargo, independientemente de la fecha de reinicio, el ejecutivo subrayó que la compañía hizo las adaptaciones de bioseguridad necesarias para preservar la salud de la tripulación y de los pasajeros. 

Al respecto, indicó que todos los aviones de su flota -once en total, de los cuales tres están en servicio C y seis en condiciones de operar de inmediato– están dotados de filtros EPA, filtros especiales de alta eficiencia, «capaces de remover el virus en un 99,7%» y cuyo uso ha sido autorizado por la gigante de la aeronáutica Boeing.   

Detalló que durante los vuelos, el personal usará mascarillas, guantes y desinfectante, «más allá de que las autoridades locales de otros países pueden decidir la utilización de otros implementos», mientras que los pasajeros deberán portar tapabocas en todo momento y solamente podrán retirárselo para ingerir alimentos o tomar agua. 

Además, para cumplir con el distanciamiento físico, un aspecto «clave», precisó que se dejará un asiento vacío entre pasajero y pasajero. 

Todos tienen los filtros EPA, todo el personal va estar con su desinfectante, con su antibacterial, con el uso obligatorio de mascarilla y el personal nuestro con guantes durante el vuelo, más allá de que las autoridades locales de otros países pueden decidir la  utilización de otros implementos; el distanciamiento físico va a ser clave.

José Bracamonte confesó que mantenerse a flote ha sido todo un desafío, sin embargo, destacó que las líneas aéreas habían recibido «incentivos» de parte del gobierno nacional, como por ejemplo el refinanciamiento de una deuda de 500.000 dólares por concepto de radioayuda, una tarifa que deben cancelar estas empresas por surcar el espacio aéreo de un país.

Adicionalmente, el Ejecutivo ajustó los montos y en su criterio, cuando cesen las restricciones sobre la aviación comercial, esto beneficiará al país, pues puso nuevamente a Venezuela como un destino competitivo, en términos aeronáuticos. 

«Hasta hace poco, la radioayuda en Venezuela, por un desfase que hubo, era una de las más altas del mundo. Hoy en día, ya no es así. Hoy en día somos competitivos e incluso estamos por debajo de América Latina», explicó. 

Para él, los incentivos, que fueron una propuesta que elevó al Ejecutivo, se traducen, por ejemplo, en reducción del costo del combustible, de los costos de operación y en apoyo cuando corresponda reiniciar actividades.

«Creo que tomaron nota de eso e incluso han sacado algunas gacetas donde han redimensionado los costos de la aviación», añadió. 

En su intervención Bracamonte también destacó el «gran trabajo que está haciendo el aeropuerto de Maiquetía» e insistió que Avior ha adoptado una política proactiva, aún en tiempos de pandemia. 

Así, su personal en tierra y de tripulación está recibiendo formación en línea y la empresa ha donado ocho vuelos humanitarios para el traslado de pasajeros dentro del territorio venezolano. 

«Nosotros hicimos ocho vuelos humanitarios internos de las personas que llegaron a El Vigía, que había que trasladar a Puerto Ordaz, a Barcelona, a Monagas, algunos ciudadanos a Caracas», señaló. 

Finalmente, criticó la suspensión de la ruta que enlaza Miami con Maiquetía, algo que no solamente afecta a los pasajeros sino a empresas que enviaban su carga a ese destino. 

«Esa ruta a Miami generaba cientos de empleos, no solo para Avior, sino para el país. Las camaroneras llevaban su producto a Miami. (…). Era un vuelo al que estábamos acostumbrados y hoy en día el pasajero venezolano, para llegar a Miami (…), pasa mucho trabajo, muchas horas en aeropuertos. (…). Ese bloqueo de la ruta aerocomercial no tiene sentido». Que «lo eliminen (…) y vuelva American Airlines y nosotros volver a Miami. Estamos apostando a eso», concluyó.

(LaIguana.TV)

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