Perú atraviesa una nueva crisis política que este este viernes llega a su punto máximo con un debate en el Congreso, que decidirá si el mandatario, Martín Vizcarra, continuará o no en el cargo.

La noche del pasado jueves, un grupo de 32 congresistas introdujo ante el Parlamento una moción de vacancia que busca que abandone su mandato, luego de que se difundieran unos audios que lo comprometen con el músico Richard ‘Swing’ Cisneros, investigado por una contratación irregular por 50.000 dólares en el Ministerio de la Cultura.

La solicitud hecha por los legisladores de las bancadas de Acción Popular, Alianza para el Progreso, Fuerza Popular, Unidos por el Perú, Podemos Perú y Somos Perú busca declarar la «incapacidad moral» del mandatario, que se admita la moción de vacancia y que se nombre a su sucesor.

Según la Constitución peruana, de aprobarse la vacancia, quien ocuparía la presidencia sería el primer vicepresidente. Sin embargo, si este no pudiera, le correspondería hacerlo al segundo vicepresidente. De no alcanzarlo ninguno de los dos, al frente del cargo estaría el presidente del Congreso.

¿Qué podría ocurrir hoy?

Una vez que se ha introducido la solicitud de vacancia, según el Reglamento del Congreso, por lo menos 40 % los parlamentarios hábiles (52 congresistas) deben votar a favor de la admisión del pedido. En total, hay 130 legisladores. 

Luego de esta decisión, la Plenaria debe acordar el día y la hora de la próxima sesión, donde se votará por la petición de vacancia (entre tres y diez días hábiles tras la solicitud). El mandatario puede ejercer su derecho de defensa personalmente o con un abogado.

Sin embargo, si se alcanzaran los 104 votos a favor de la vacancia, el proceso se adelantaría y el futuro del mandatario se definiría este mismo viernes. En este caso, Vizcarra cuenta con una hora para defender, luego de ello, se pasaría a una nueva votación y, de haber 87 opiniones a favor, la Plenaria procederá a la vacancia.

¿Qué dice Vizcarra?

Ante este proceso que se cierne en su contra, el presidente peruano afirmó en un mensaje a la Nación que no renunciará. «Yo no me corró», dijo.

Aseveró que las grabaciones de sus conversaciones son «un vil intento por desestabilizar el Perú» y una «patraña» para «desestabilizar la democracia, tomar el control del Gobierno, permitir la reelección de los congresistas y postergar las elecciones», convocadas por él para el 11 de abril de 2021, tras la disolución del Congreso hace casi un año.

Vizcarra afirmó que lo «único ilegal» era la grabación de sus charlas en el Palacio de Gobierno. «No voy a negar la conversación, pero fueron internas, se hacen en cualquier institución», manifestó el mandatario, según Radio Nacional . 

El jefe de Estado no negó que conociera a Cisneros y expresó que no había intervenido en los procesos administrativos de su contratación. «Si quieren vacarme, aquí estoy con la frente en alto y la conciencia tranquila. Nada de lo presentado hoy constituye causal de vacancia», agregó.

El pasado jueves, el congresista Edgar Alarcón, titular de la Comisión de Fiscalización, presentó  tres audios de Vizcarra y dos de sus colaboradoras, en los que se escucha cómo coordinan las respuestas que darían a las autoridades sobre las visitas que realizó Cisneros a la sede presidencial. «En una investigación estamos todos involucrados, salimos todos en conjunto«, dice el mandatario en el registro.

Las autoridades peruanas investigan nueve contratos que firmó ‘Swing’ con el Ministerio de Cultura por un monto total de 175.000 soles peruanos (unos 49.407 dólares). El acuerdo más polémico fue en abril de este año, en plena pandemia del coronavirus, cuando la cartera contrató al músico para dictar una serie de conferencias virtuales motivacionales dirigidas a trabajadores del sector.

Esta nueva crisis política en Perú se suma a las previas ocurridas durante su Administración que comenzó con la renuncia de su antecesor, Pedro Pablo Kuczynski, quien se vio envuelto en escándalos de corrupción, de compra de votos para evitar su destitución y de un indulto a favor del expresidente Alberto Fujimori.

Hace casi un año, Vizcarra resolvió la disolución del Congreso, que aprobó su suspensión temporal y juramentó a la vicepresidenta, Mercedes Aráoz, como Jefa de Estado interina, quien renunció a su cargo horas después para «evitar la ruptura del hilo constitucional» y dar paso a la convocatoria a elecciones generales, que se llevarán a cabo el año entrante.

(RT)

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