Una marcada distancia entre los dichos y los hechos fue la característica más notoria del discurso pronunciado ante la 75 Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas por el presidente colombiano Iván Duque, de acuerdo con el contraste realizado por el filósofo y comunicador venezolano Miguel Ángel Pérez Pirela en su programa Desde donde sea.

En la contraposición punto por punto se puede observar que uno es el panorama pintado por Duque, y otra, muy diferente es la muy cruel realidad de Colombia. Esa marcada discordancia lleva al analista a calificar al discurso de Duque como “descarado, grotesco, irónico y sarcástico”.

Para realizar el ejercicio comparativo, partió de una de las muchas definiciones filosóficas de la verdad: “La verdad, que en latín es veritas, se define como adaequatio intellectus et rei, es decir, la adecuación de lo que uno cree que tiene en la cabeza y lo que en realidad existe, lo que es tangible”, puntualizó.

Acto seguido, leyó partes del discurso del mandatario colombiano y las cotejó con datos de diversas fuentes sobre el acontecer de la nación vecina.

Dicho de Duque: “Tengo el orgullo de haber sido elegido con la más alta votación de nuestra historia electoral”

Hechos de Colombia: El 24 de febrero de 2020, según confirmó la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes, fue abierta una investigación contra el presidente de Colombia, Iván Duque, por presunta compra de votos en las elecciones generales de 2018. El punto de partida fueron las declaraciones de la excongresista Aída Merlano, que por cierto fue capturada en Venezuela. Sus denuncias abarcaron delitos de constreñimiento al sufragante, corrupción al sufragante, tráfico de votos, tentativa de homicidio, denegación de funciones y presunto prevaricato.

Dicho de Duque: “Hemos avanzado en la equidad entre hombres y mujeres en el mundo laboral, educativo”.

Hechos de Colombia: Según cifras expuestas por el diario La República, el desempleo en Colombia subió a 20,2%. Un total de 4,15 millones de personas habían perdido sus trabajos a finales de agosto. El Departamento Administrativo Nacional de Estadística reveló que la población ocupada en el séptimo mes de 2020 fue de 17,90 millones de personas, frente a 22, 1 millones en julio de 2019. Toda la contratación de la población ocupada está concentrada en 44% de mujeres que trabajan en unidades económicas de menos de 10 empleados. Es decir, que en esos escenarios se han acentuado las brechas de empleo para las mujeres. Al contrario de lo que planteó Duque. Más de 80% de la población desocupada en Colombia está concentrada en las principales zonas urbanas y 2,1 millones de colombianos se encuentra en búsqueda de empleo. Esta cifra es 4,3 veces más grande frente a las 486 mil que hicieron lo propio en julio de 2019. En el tema de empleo, Duque mintió en la ONU.

Dicho de Duque: Presentó un balance positivo en materia de educación.

Hechos de Colombia: El gobierno mantiene una prolongada deuda con las zonas rurales, donde se reclaman mejoras en infraestructura y mayores posibilidades de cobertura en Putumayo, Amazonas y Guainía.  Duque ha empeorado esta situación por su desidia frente a iniciativas que tienen en cuenta las particularidades y necesidad del sector en el contexto rural y en medio de una pandemia. Se suma, (“sin bloqueo ni agresiones extranjeras contra Colombia”, acotó Pérez Pirela), la baja o nula accesibilidad a internet y la carencia de aparatos tecnológicos en esas regiones. Preocupa un posible retorno a clases en ausencia de protocolos sanitarios definidos en los centros, en muchos de los cuales se viven situaciones de hacinamiento, falta de agua potable e implementos de higiene y desinfección.

Dicho de Duque: Aseguró que su gobierno trabaja por disminuir la desigualdad social.

Hechos de Colombia: La desigualdad es la causa fundamental de los problemas políticos y sociales que vive Colombia y evidentemente también de las injusticias económicas. Es una desigualdad histórica, producto de una oligarquía bogotana y, en los últimos tiempos, de la dictadura y hegemonía de las oligarquías de las provincias. El grueso del pueblo colombiano no ha tenido otra opción que irse a las montañas. Un informe realizado por 500 organizaciones sociales colombianas, titulado “El desgobierno del aprendiz, autoritarismo, guerra y pandemia”, habla de los más de dos años de mandato de Duque e indica características completamente inmorales. El Ministerio de Hacienda cuenta con 26,3 billones de dólares congelados con los que podría financiarse tres meses de renta básica a unos 9 millones de hogares y esto no se hace. No se ha tramitado ninguna de las cuatro iniciativas legislativas para resolver el problema que deja vulnerables a millones de familias colombianas en materia de vivienda. Las prioridades de Duque inician con las entidades financieras; luego las grandes empresas; y en tercer lugar con las micro, pequeñas y medianas. En una posición lejana a los intereses de Duque se encuentran los trabajadores. La desidia en la que se encuentran los trabajadores está siendo la chispa que enciende la pradera y en estos momentos Colombia no es solo uno de los epicentros del Covid-19, sino que además está sumergida en una ola de protestas.

Dicho de Duque: “Hoy, más que nunca, debemos estar debemos estar motivados con lograr la justicia social, rechazar los odios, las polarizaciones, las revanchas y concentrarnos en lograr un pacto por Colombia, un pacto de la equidad”.

Hechos de Colombia: “No puedo creer que Duque diga esto en este momento histórico. Para decirlo hay que tener una cara de tabla, como se dice popularmente en Venezuela”, comentó Pérez Pirela, y citó cifras del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), que certificaban (para el momento del informe, porque ya sobrepasaron las 60) 53 masacres en 2020. Se han reprimido protestas sociales, se han expandido los grupos armados posdesmovilización en zonas del país donde ya no se reportan presencia de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, pero Duque se presenta ante la ONU a hablar de paz y de rechazar los odios y las revanchas.

Dicho de Duque: “Les brindaremos a quienes han apostado por una genuina reincorporación a la legalidad, sujeto a los principios de verdad, justicia, reparación y no repetición, las debidas oportunidades de progreso y de protección”.

Hechos de Colombia: Esto se refiere a los grupos que entregaron sus armas para cumplir el nunca concretado acuerdo de paz. Según el Sistema de Información sobre Agresiones a Personas Defensoras de Derechos Humanos, del programa Somos Defensores, durante 2020 se han registrado 844 agresiones individuales, de las cuales 124 corresponden a homicidios. El 2019 se caracterizó como uno de los años más violentos contra las mujeres defensoras de derechos humanos al reportarse 104 hechos, lo que representa un aumento de 50% en los asesinatos respecto a 2018. Con Duque se han mantenido las prácticas ilegales de control a la población por parte de las fuerzas militares, consistente en operaciones ilegales de inteligencia y uso de información obtenida irregularmente.

Dicho de Duque: “Si queremos que en Colombia brille la paz es necesario que derrotemos el narcotráfico”

Hechos de Colombia: Duque y  el expresidente Álvaro Uribe Vélez (a quien la Corte Suprema le abrió una averiguación preliminar) fueron ambos mencionados en conversaciones grabadas por la policía al ganadero José Guillermo Hernández alias “Ñeñé”, que luego fue asesinado en un atraco en mayo de 2019,  en Brasil. Era investigado como presunto testaferro de una organización de narcotráfico del César y La Guajira y por el homicidio del joven Oscar Rodríguez, cometido en 2011. En las conversaciones, “Ñeñé” habla con una mujer sobre dineros que debían pasar bajo la mesa para soltarlos en los departamentos susodichos y de esta forma favorecer la elección de Duque a la presidencia. “No cabe la menor duda de que Duque no debería ser el presidente de Colombia, sino el señor Gustavo Petro, de no haber sido por la imposición fraudulenta de Uribe Vélez y el uso de mucha plata de las familias políticas de las provincias colombianas. En esas conversaciones, Neñé y la mujer hablan de varios políticos colombianos, se refieren a órdenes recibidas de Duque y Uribe para visitar La Guajira con el fin de  asegurar el triunfo de Duque en la segunda vuelta de las presidenciales de junio de 2018”, enfatizó el moderador del programa.

Dicho de Duque: “Colombia  en menos de dos años les  ha abierto las puertas a casi un millón de hermanos venezolanos. Los hemos recibido con afecto y siempre lo haremos, a pesar de cualquier dificultad social y fiscal, porque nos une la fraternidad”

Hechos de Colombia (y Venezuela): “Me da dolor de barriga leer este nivel de sarcasmo del señor Duque”, declaró el analista. La realidad es que 500 mil venezolanos están en situación irregular en Colombia. 88,6% tiene permiso de permanencia y solo 11,4% posee visado o cédula extranjera. No cuentan con garantías laborales, mucho menos inamovilidad que los resguarde a ellos y a su grupo familiar en medio de una contingencia como el Covid-19.  Muchos venezolanos, aun con cédula colombiana, se quedaron sin empleo y fuentes de ingreso al ser execrados en medio de la contracción económica. Las familias que esperaban remesas acá, se quedaron en el aire. Esta situación afecta directa o indirectamente a 1,2 millones venezolanos que según ACNUR viven en Colombia hoy. Solo 270 mil de ellos han sido asistidos por el gobierno colombiano. “La verdad es que Duque sigue llorando y pidiendo montones de dólares para supuestamente ayudar a los venezolanos en Colombia, mientras que nosotros en Venezuela, un país de aproximadamente 30 millones de habitantes, tenemos acá a seis millones de colombianos que durante décadas y décadas han huido del conflicto, de la guerra, de las fosas comunes, de los falsos positivos y han terminado encontrando una patria en esta la tierra de Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios, héroe y Libertador de lo que hoy conocemos como Colombia”, aseveró.

Dicho de Duque: Pide la creación de un fondo multilateral de la ONU para atender a la población migrante víctima de la “dictadura”.

Hechos de Colombia (y Venezuela): “Hay que preguntar qué pasó entonces con el dinero del concierto aquel que hizo Colombia en la frontera con Venezuela; qué pasó con todo lo que se ha robado Guaidó de empresas venezolanas en Colombia, como Monómeros; qué pasó con todo eso. Empujaron a venezolanos hacia Colombia y estando allá los abandonaron. Duque los echó a la calle en medio de una pandemia y muchos de ellos han tenido que regresar a pie a Venezuela y otros muchos compatriotas siguen allá desesperados por retornar”, denunció.

Lo que no dijo

Pérez Pirela también analizó un tema del que Duque no quiso hablar durante su intervención. “Fue, precisamente, de lo que más debió hablar y es de su gestión ante la pandemia. Ha recibido innumerables críticas sobre la ausencia de medidas económicas y sanitarias que permitan atender a los sectores más vulnerables e incluso a la clase media que han sido abandonados de forma completamente irresponsable. Desde el inicio de la pandemia se destinaron 60 billones de dólares en garantías de crédito para el sistema financiero y solo 0,96 billones al Ministerio de Salud y al Instituto Nacional. Las medidas tomadas han surgido principalmente de las entidades promotoras de salud pertenecientes al sector privado. No se ha asumido una responsabilidad pública para el rastreo masivo, la detección temprana de casos y la prevención de diagnóstico. La gestión de Duque ha sido desastrosa, colocando al país como uno de los epicentros regionales del Covid-19. La ironía es que en los planes que tenía Trump para Venezuela, para una invasión, se fundamentaban en que se diera una crisis sanitaria sin precedentes, fruto de la pandemia y resulta que sea dado en Colombia y en Brasil (los países que visitó Pompeo) y no se ha dado en Venezuela, donde los números se encuentran muy bajos en relación a los países vecinos, tanto en infectados como en fallecidos”, recalcó.

Libro

La lectura recomendada de la noche fue El fenómeno Chávez, del profesor de historia económica y ciencias políticas Steve Ellner. Esta obra fue publicada como parte de la Plataforma del Libro Pensamiento y Patrimonio Documental, por el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos y el Centro Nacional de Historia.

Participación de la audiencia

Pérez Pirela agradeció la presencia de la audiencia del programa que se manifiesta incluso desde minutos antes de que comience, con alrededor de un centenar de personas conectadas. Celebró que desde Colombia se diga que los análisis sobre ese país son acertados y apegados a la verdad y dijo estar obligado a tratar los temas de la nación vecina por ser Desde donde sea un programa de corte latinoamericano.

Uno de los usuarios preguntó si no es acaso un crimen de lesa humanidad que Estados Unidos haya sobrepasado los 200 mil muertos por coronavirus. “Para mí sí, es un genocidio”, dijo el presentador.

Otra persona se refirió a la situación de Bolivia, país que se encamina a unas nuevas elecciones presidenciales. “Electoralmente volverá Evo Morales a menos que haya otro golpe de Estado perpetrado por Estados Unidos y la OEA”, expresó el también director del portal LaIguana.TV.

Al cierre, Pérez Pirela extendió su invitación para el día 25 siguiente (25 de septiembre) cuando el programa está diseñado para que sea, al mismo tiempo, un nuevo Viernes de filosofía y una clase magistral para el diplomado de Acción Comunicativa Ciudadana de San Salvador, en el que participan 30 estudiantes. El seminario se titula “Discurso y poder, el problema de la posverdad y las nuevas narrativas en la ciberesfera pública”. Los organizadores de esta iniciativa son el Departamento de Filosofía de la Facultad de Ciencias y Humanidades de la Universidad de El Salvador y el Instituto Schafik Hándal.

(LaIguana.TV)

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